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La concesión de Telmex en México llegó a un punto crítico este año sin que muchos lo advirtieran. Lo que durante años fue una operación sólida dentro del mercado de telecomunicaciones, en realidad enfrentaba el vencimiento de su permiso original.
Este cambio obligó a la empresa de Carlos Slim a tomar decisiones clave para no quedar fuera del negocio y asegurar su continuidad en un sector cada vez más competitivo.
Vencimiento de la concesión de Telmex: el fin de una era en México
El vencimiento de la concesión de Telmex marcó el cierre de un ciclo de 50 años desde que la empresa obtuvo el permiso para operar en 1976. Durante ese tiempo, la compañía fue protagonista en el desarrollo de la infraestructura telefónica del país.
Tras su privatización en 1990, en la que el grupo encabezado por Carlos Slim adquirió el control, se establecieron nuevas obligaciones, como la instalación de casetas telefónicas y la expansión del servicio a distintas regiones. Esta etapa fue clave para transformar a Telmex en un gigante de las telecomunicaciones en América Latina.
Carlos Slim y la nueva concesión de Telmex: la jugada para seguir hasta 2056
Ante el fin del plazo original, el equipo liderado por Carlos Slim se adelantó al problema. La empresa gestionó con años de anticipación una nueva concesión de Telmex, que entró en vigor inmediatamente después del vencimiento.
Este nuevo permiso, con vigencia hasta 2056, no solo asegura la continuidad del negocio, sino que refleja una estrategia de largo plazo. El empresario, conocido por su visión enfocada en infraestructura y control de activos clave, apostó por blindar uno de los pilares de su imperio empresarial.
La renovación fue aprobada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones dentro de un proceso regulatorio iniciado desde la década pasada, lo que evidencia que la transición fue planificada y no una reacción de último momento.
Telmex crecimiento y fibra óptica: cómo se mantiene competitivo
Mientras resolvía su situación legal, la compañía continuó fortaleciendo su posición. El crecimiento de Telmex se reflejó en la incorporación de cientos de miles de nuevos usuarios, superando los 12 millones de clientes.
Además, la inversión en fibra óptica de Telmex fue clave, con una red que alcanza cientos de miles de kilómetros. Esto le permite competir frente a otros proveedores en un mercado donde la conectividad de alta velocidad es cada vez más demandada.
En este contexto, la renovación de la concesión no solo evitó su salida del mercado, sino que le dio margen para adaptarse a una industria en plena transformación.