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El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó este miércoles que a China le convendría que México fuera un país caótico e inseguro, especialmente en la frontera sur estadounidense. Sus declaraciones se produjeron durante una conferencia del Instituto Milken.

Johnson sostuvo que China tendría interés en generar dependencia económica y favorecer situaciones que, según su interpretación, podrían contribuir a crear inseguridad y caos en México.

El diplomático cuestionó además la estrategia comercial de China y puso en duda su interés en establecer operaciones cerca de Estados Unidos, al señalar que México y Estados Unidos podrían trabajar juntos para producir bienes y venderlos internacionalmente.

Qué dijo sobre México y EE.UU.

Johnson afirmó que la frontera entre México y Estados Unidos no debería ser vista únicamente como una barrera, sino también como un espacio con oportunidades económicas.

Al referirse a la seguridad, el embajador señaló que Estados Unidos quiere que México sea seguro y extendió esa consideración al resto del hemisferio occidental. También reconoció que existe un interés propio de Washington en mantener esa situación.

El embajador señaló que Estados Unidos quiere que México sea seguro y extendió esa consideración al resto del hemisferio occidental.

Según Johnson, ambos países están estrechamente vinculados y sería beneficioso para Estados Unidos que México fuera seguro y próspero, con condiciones para que su población pueda trabajar y generar ingresos.

La relación con China

Durante su intervención, Johnson también se refirió a la competencia económica entre China y Norteamérica. El embajador sostuvo que México y Estados Unidos tienen recursos y capacidades que pueden aprovechar conjuntamente.

En el encuentro participaron funcionarios y representantes empresariales de México, Estados Unidos y Canadá, entre ellos el secretario de Hacienda mexicano, Édgar Amador Zamora, y los embajadores de México y Canadá en Estados Unidos y México, respectivamente.

El T-MEC también formó parte del contexto de las relaciones económicas de la región. La guerra comercial entre Estados Unidos y China llevó a empresas chinas a buscar instalaciones en México para acercar su producción al mercado estadounidense, una estrategia conocida como nearshoring que ha generado tensiones con Washington.

Con información de EFE.