

La Cámara de Diputados dio un paso relevante en la agenda climática al presentar para trámite de publicidad un dictamen que busca reconocer el llamado carbono azul dentro de la Ley General de Cambio Climático, una herramienta clave contra el calentamiento global.
El proyecto legislativo busca incluir la definición de este fenómeno natural, descrito como “el carbono capturado de la atmósfera y almacenado por ecosistemas costeros y marinos, como manglares, marismas y pastos marinos”, según el dictamen analizado por el Pleno.

Qué es el carbono azul y por qué podría ser clave para el planeta
El carbono azul es el dióxido de carbono que capturan y almacenan ecosistemas costeros como manglares, pastos marinos y marismas, considerados algunos de los sistemas naturales más eficaces para retirar gases de efecto invernadero de la atmósfera.
Estos ecosistemas funcionan como verdaderos depósitos naturales de carbono, capaces de almacenar grandes cantidades durante siglos, lo que ayuda a reducir la concentración de CO₂ responsable del calentamiento global.

Por ello, el dictamen que ahora reposa en la Cámara de Diputados plantea que la política climática mexicana priorice ecosistemas como “humedales, manglares, marismas, pastos marinos, arrecifes, dunas y lagunas costeras”, ya que brindan servicios ambientales fundamentales para reducir la vulnerabilidad climática.
La reforma busca proteger manglares, arrecifes y ecosistemas marinos
La propuesta legislativa también impulsa fortalecer la resiliencia de ecosistemas terrestres y marinos mediante acciones de restauración ecológica, especialmente en playas, costas, humedales y zonas marinas con alto valor ambiental.

La medida también promueve reducir emisiones y aumentar la captura de carbono mediante el manejo sustentable de bosques, selvas y ecosistemas costero-marinos, con especial énfasis en manglares, marismas, pastos marinos y arrecifes de coral.















