

Miles de mexicanos que dejaron de pagar su crédito hipotecario por dificultades económicas tienen una segunda oportunidad.
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) implementó una opción de reestructuración que no solo permite ponerse al corriente sin afectar el historial crediticio, sino que además ofrece beneficios económicos significativos para reducir la deuda acumulada.
Esta iniciativa busca apoyar a los trabajadores que atravesaron una “mala racha” y se atrasaron en sus pagos mensuales. Lo más atractivo es que el programa contempla descuentos reales sobre intereses generados y mensualidades vencidas, representando un alivio financiero concreto para recuperar el patrimonio familiar.

Requisitos para obtener el perdón de deudas del Infonavit
Los acreditados deben satisfacer criterios específicos para ser considerados en este programa de reestructuración.
Es fundamental que se cumplan estas condiciones para garantizar la elegibilidad.
Para calificar, es necesario tener entre una y nueve mensualidades impagas, haber utilizado el Fondo de Protección de Pagos y contar con al menos 12 mensualidades restantes del plazo original.
Es imperativo que el crédito hipotecario no esté sujeto a un proceso judicial por impago ni que posea una reestructuración activa. Asimismo, es necesario poder liquidar el préstamo dentro del plazo originalmente estipulado en el contrato, lo que asegura la viabilidad de la solución a largo plazo.
El programa es aplicable tanto a créditos expresados en pesos como en Veces Salario Mínimo (VSM), lo que amplía considerablemente el número de beneficiarios potenciales que pueden regularizar su situación habitacional.

Descuentos del Infonavit según tu situación laboral
El monto del descuento también depende del número de mensualidades atrasadas. Si el atraso es de una a tres mensualidades, se puede aplicar el equivalente a una mensualidad completa (sin incluir seguros ni comisiones) como beneficio económico directo.
Para casos más severos, con cuatro a nueve mensualidades vencidas, el programa condona todos los intereses generados a partir de la cuarta mensualidad. Este descuento puede representar miles de pesos de ahorro, dependiendo del saldo del crédito y el tiempo transcurrido sin pagar.
El beneficio económico varía dependiendo de si el acreditado mantiene o no una relación laboral formal. Quienes tienen empleo registrado ante el Infonavit deben demostrar que su patrón realizó al menos un pago bimestral de aportaciones. En cambio, quienes trabajan por cuenta propia necesitan realizar tres pagos completos consecutivos para acceder al apoyo.
La mecánica del programa es relativamente sencilla: las mensualidades no pagadas junto con sus intereses se suman al saldo total del crédito, pero el acreditado continúa pagando la misma mensualidad que depositaba antes del atraso. Esto evita incrementos bruscos que podrían resultar impagables.
El programa puede solicitarse hasta dos veces al año, brindando flexibilidad para quienes enfrentan recaídas económicas temporales.
Lo más valioso es que esta reestructuración no genera reportes negativos en el Buró de Crédito, protegiendo la reputación financiera del deudor. Esto permite mantener abiertas las puertas para futuros créditos personales, tarjetas o financiamientos automotrices.
Una vez aprobada la reestructura, los pagos completos y puntuales activan automáticamente los beneficios económicos prometidos, convirtiendo la disciplina financiera en recompensas tangibles para recuperar el patrimonio familiar.















