

Luego del sismo registrado recientemente, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) activó un plan de emergencia como parte de los protocolos de prevención y respuesta. El objetivo es dar seguimiento a posibles afectaciones y mantener vigilancia en las zonas más sensibles.
Al mismo tiempo, las autoridades advirtieron sobre un descenso en las temperaturas para el final de la semana. Por ello, llamaron a la población a extremar precauciones, especialmente en los grupos más vulnerables.
Qué implica el plan de emergencia activado por la CNPC tras el sismo
La activación del plan de emergencia permite a la CNPC coordinar acciones con autoridades estatales y municipales. Este esquema busca evaluar daños, mantener comunicación permanente y responder de forma oportuna ante cualquier eventualidad.

El monitoreo se mantiene activo en los estados donde se podrían registrar réplicas o afectaciones indirectas. La vigilancia constante es clave para anticipar riesgos y proteger a la población.
Desde Protección Civil se insistió en que, aunque no se reporten daños mayores, el seguimiento continuará de manera preventiva. La prioridad es garantizar la seguridad y actuar con rapidez si la situación lo requiere.
Estados bajo monitoreo tras el sismo
Las autoridades señalaron que Guerrero, Morelos, Jalisco y Oaxaca continúan bajo monitoreo tras el sismo, como una medida preventiva y no como una alerta máxima. El seguimiento incluye reportes locales y revisión de infraestructura para detectar anomalías a tiempo.
La CNPC pidió a la población informarse solo por canales oficiales y evitar rumores, ya que la información verificada es clave en situaciones de emergencia.
Bajas temperaturas durante el fin de semana: recomendaciones de Protección Civil
- Vestir ropa gruesa y utilizar calzado cerrado para conservar el calor corporal.
- Cubrir nariz y boca al salir de lugares cálidos y evitar cambios bruscos de temperatura.
- Prevenir enfermedades respiratorias propias de la temporada de frío.
- Poner especial atención en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, manteniéndolos abrigados y bajo vigilancia.













