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El anhelo de acceder a una vivienda propia comienza a diluirse para miles de trabajadores en México. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) endureció los criterios para otorgar créditos hipotecarios, imponiendo nuevas restricciones que excluirán a una parte significativa de la población.
Las modificaciones no solo reducen los plazos de financiamiento en función de la edad del solicitante, sino que también establecen límites que los vuelven prácticamente inaccesibles para quienes se encuentran en la recta final de su vida laboral.

La fórmula matemática que te cierra las puertas del Infonavit
El Infonavit ya no evalúa únicamente la capacidad de pago, el nivel de ingresos o el historial crediticio de los solicitantes. En la práctica, hoy existe un criterio determinante que puede dejar fuera a miles de personas: la edad. En específico, aplica una regla estricta que combina la edad actual del derechohabiente con el plazo del crédito solicitado, y el resultado no puede superar los 70 años en el caso de los hombres ni los 75 años para las mujeres.
Esta disposición, sustentada en el artículo 16 de la Ley del Infonavit, funciona como un filtro automático que define no solo quién puede acceder a un financiamiento, sino también bajo qué condiciones y por cuánto tiempo. En otras palabras, aunque una persona tenga ingresos estables y buen historial, su edad puede reducir drásticamente las opciones disponibles.
El impacto de esta regla se vuelve evidente si observamos algunos ejemplos concretos. Un hombre de 50 años que desea adquirir una vivienda solo podrá solicitar un crédito con un plazo máximo de 20 años, mientras que, si tiene 60 años, el tiempo para liquidar la deuda se reduce a apenas 10 años. Esta limitación obliga a asumir mensualidades más altas, lo que en muchos casos vuelve inviable el financiamiento.
En el caso de las mujeres, el escenario es ligeramente más flexible debido a su mayor esperanza de vida. Una trabajadora de 60 años aún puede acceder a un crédito con un plazo de hasta 15 años, lo que le permite distribuir el pago en un periodo más amplio. Sin embargo, la restricción sigue siendo significativa y afecta de manera directa la planeación financiera de quienes buscan comprar una vivienda en etapas avanzadas de su vida laboral.

Jubilados y personas sin empleo formal: la opción del Infonavit que aún puede ayudarte a comprar casa después de los 70
Para miles de personas jubiladas, pensionadas o que dejaron el empleo formal, acceder a un crédito hipotecario suele parecer imposible. La normativa tradicional exige estar trabajando y cotizando activamente ante el IMSS al momento de solicitar un financiamiento, un requisito que deja automáticamente fuera a quienes ya no tienen una relación laboral, incluso si aportaron durante años al sistema.
Sin embargo, existe una alternativa poco conocida. Aun sin empleo vigente —y incluso para mayores de 70 años— quienes alguna vez cotizaron al Infonavit y conservan recursos en su Subcuenta de Vivienda pueden utilizar ese ahorro como punto de partida para comprar una casa.
A través del esquema Cuenta Infonavit + Crédito Bancario, los derechohabientes no activos pueden solicitar un financiamiento para adquirir vivienda nueva o usada. De acuerdo con cifras del propio organismo público, cerca de 1.1 millones de personas en esta situación cuentan con un ahorro promedio de 120,000 pesos en su Subcuenta de Vivienda, dinero que puede destinarse al enganche.
Este programa permite obtener un crédito hipotecario sin tener empleo formal, usar el ahorro acumulado como parte del pago inicial y realizar el trámite con el banco que resulte más conveniente. Entre las instituciones participantes se encuentran Banorte, BBVA, HSBC, Santander, Scotiabank y Mifel.
En este esquema, el banco evalúa los ingresos y la capacidad de pago del solicitante para definir el monto y el plazo del crédito. Del total autorizado, el 70% es financiado por la institución bancaria y el 30% por el Infonavit.















