

La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el decreto que pone fin definitivo al programa de regularización de vehículos usados importados de manera irregular, conocidos como “autos chocolate”. La medida, publicada el 31 de diciembre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación, marca el cierre de una política iniciada en 2022 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador que permitió legalizar cerca de 3 millones de unidades en todo el país.
El decreto abroga el acuerdo del 18 de octubre de 2021 y el decreto principal de diciembre de 2022, así como todas sus modificaciones posteriores. A partir del 1 de enero de 2026 no se aceptarán nuevos trámites de regularización bajo el esquema simplificado que facilitó durante años la legalización de vehículos provenientes de Estados Unidos y Canadá sin cumplir requisitos formales de importación.
La decisión responde a que el gobierno federal considera cumplido el objetivo original del programa: otorgar certeza jurídica a propietarios, proteger el patrimonio familiar y fortalecer la seguridad pública mediante la identificación de vehículos. Los recursos recaudados, superiores a los 7,500 millones de pesos con un costo fijo de 2,500 pesos por unidad, fueron destinados a obras de pavimentación en municipios participantes de 16 estados fronterizos y con alta movilidad migratoria.
La industria automotriz celebró el cierre del programa
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) celebró públicamente la derogación del decreto, argumentando que la regularización masiva de casi 3 millones de unidades afectó negativamente el mercado interno al generar competencia desleal.
La AMDA consideró que el programa fomentaba el contrabando y provocaba distorsiones en la comercialización formal de vehículos, impactando las ventas nacionales y la recaudación fiscal.

La asociación reconoció a la presidenta Sheinbaum por la decisión y destacó que el cierre del programa devuelve certeza al mercado, al obligar que la importación definitiva de vehículos usados se realice conforme al decreto vigente desde 2011, con reglas claras, mayor control y el pago correspondiente de impuestos. Además, manifestó su disposición para colaborar en el fortalecimiento del Registro Público Vehicular y en la implementación de programas de renovación del parque vehicular con unidades más seguras y menos contaminantes.
Donde se concentró la mayor regularización de los “autos chocolate”
Los estados donde se concentró la mayor regularización fueron:
- Baja California
- Sonora
- Chihuahua
- Coahuila
- Nuevo León
- Tamaulipas
- Sinaloa
- Durango
- Nayarit
- Michoacán
- Jalisco
- Zacatecas
- San Luis Potosí
- Tlaxcala
- Hidalgo.
Miles de familias de bajos recursos en estas entidades accedieron a patrimonio vehicular mediante un esquema que, si bien generó movilidad asequible, también planteó cuestionamientos sobre impacto ambiental y seguridad vial.
Cómo será la regulación de los vehículos usados importados a partir de ahora
Con la cancelación del programa, la importación de vehículos usados deberá ajustarse estrictamente a las normas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto implica requisitos fiscales y aduaneros más rigurosos, aranceles elevados, certificaciones ambientales y trámites completos ante autoridades aduanales, lo que en la práctica encarecerá significativamente el proceso de legalización y limitará el acceso a vehículos importados para sectores populares.
La medida busca ordenar el parque vehicular nacional, combatir el uso de vehículos no registrados en actividades ilícitas y reforzar la seguridad pública. Sin embargo, también genera preocupación entre propietarios de autos no regularizados que no aprovecharon el programa y ahora enfrentan un escenario más complejo. Los expertos recomiendan evitar la circulación de unidades sin documentación legal, ya que podrían enfrentar sanciones, decomisos o problemas legales dependiendo de cada entidad federativa donde se encuentren.















