El boom de las videoclases

El próximo año, la educación a distancia generará ingresos por u$s 2.200 millones en América latina. Entre los distintos formatos, las clases online están cobrando mayor interés en los ámbitos empresariales y educativos. Los desafíos y las ventajas.

De la tiza al teclado, sin campanas o timbres, ni amables porteros como Efraín, quien saludaba con su célebre "hala hala blancas palomitas" en la serie Señorita Maestra, los estudiantes en línea encienden sus dispositivos conectados a Internet y entran a las aulas virtuales para participar de sus clases. La educación online se expande como modelo de transferncia de conocimiento cada vez más flexible. Empresas, universidades y hasta hospitales, cada vez son más los players que se suben al boom.


El mercado de la educación a distancia facturó u$s 35.600 millones en el mundo, en 2011 (último dato disponible), con una tasa de crecimiento anual compuesta en cinco años de 7,6%: es decir, generará u$s 51.500 millones en 2016. En América latina, el registro es aún mayor: del 14,6%, y se coloca como la cuarta más alta después de Asia (17,3%), Europa del Este (16,9%) y frica (15,2%), según datos del reporte E-Learning Market Trends & Forecast 2014-2016, publicado por la agencia de investigación Docebo. Un de las razones es el ahorro energético: comparado con la educación presencial, el entorno virtual consume un 90% por ciento menos, además de un ahorro del 50% de los costos y gastos asociados a la metodología tradicional, según estadísticas de la Online Business School (OBS). Entre los formatos que los entornos de educación virtual ofrecen, las videoclases sincrónicas y asincrónicas son algunas de las herramientas que están cobrando mayor interés en el sector pedagógico. "Da la impresión de que cada vez más se avanza en esta preferencia", indica Carlos Biscay, de E-ABC learning, empresa que brinda soluciones y desarrollo de proyectos de educación a distancia.


Para conocer los desafíos y ventajas esta tendencia, IT Business dialogó con los responsables en la Argentina de experiencias de videoclases a nivel profesional, de educación básica y universitaria.

Caso Cendei: clases grabadas y en vivo

Muchas veces el estudiante se encuentra frente al desafío de recordar determinada explicación que el docente dio. Este es uno de los diferenciadores que destaca Enrique Pinto, coordinador de Servicios al Alumnado del Centro Nacional de Educación a Distancia (Cenedi), que dicta cursos de capacitación y formación profesional a distancia, a través de videoclases grabadas y en vivo.


Según Pinto, la metodología tradicional de educación se basa en tres pilares: la demostración por parte del docente; la experimentación del alumno y la repetición. "Nuestra metodología se enfoca en una demostración detallada y que el participante puede ver cuantas veces quiera. Así se hace más sencilla la experimentación y repetición posteriores", dice.


El especialista indica que la realización de un curso con videoclases lleva al menos 10 meses entre el análisis ocupacional, el plan, desarrollo didáctico, producción, adaptación, implementación, comunicación y delivery. Y puede alcanzar un costo de $ 2.500 a $ 5.000 o más. "Lo importante es que cada egresado haya multiplicado el dinero invertido en capacitarse. Por ejemplo, un curso de aire acondicionado de unos $ 4.000 se paga con unas tres instalaciones de splits. Eso se hace en una semana de trabajo como mínimo", asegura Pinto.

Caso UNLP: un aula médica virtual

"Los sistemas de teleconferencia aplicados a la educación permiten derribar fronteras", comenta desde la pantalla de una tablet y vía videoconferencia el médico patólogo y jefe del Departamento de Informática Médica y Telemedicina de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata, Osvaldo Spinelli, en diálogo con IT Business. Es la misma pantalla desde la cual dicta Informática Médica; un curso optativo de las Facultades de Ciencias Médicas de la UNCuyo y la UNLP. Se trata del primer curso en formar parte de la oferta educativa conjunta entre las entidades en el marco del Proyecto de Mejoramiento de la Enseñanza en Medicina (Promedi),


"Muchas veces, los participantes de las provincias expresan la satisfacción de poder actualizarse sin tener que afrontar gastos de traslado", comenta. Comprometido con su tarea dentro de la universidad, Spinelli promueve la adopción de la tecnología necesaria para el dictado de videoclases sincrónicas como una inversión accesible para las casas de estudio. "Con u$s 20.000 se adquieren equipos HD, pero, dependiendo del uso que se tenga destinado, en el mercado, se pueden conseguir cámaras desde $ 200 y el software de telepresencia a menos de u$s 100. Incluso, hay versiones de prueba por un par de meses y sitios gratuitos", resume. Con la infraestructura adecuada, un docente podría dictar clases presenciales en una institución y virtuales en otra sede e interactuar con los alumnos al comandar remotamente las cámaras del aula y dándole el acceso a la palabra.
La lista de casos de cooperación entre universidades nacionales y privadas argentinas y del exterior que detalla Spinelli es amplia. Incluso, los proyectos iniciados en casos de formación, como la epidemia de Ebola 2014 o el abordaje de prevención de emergencias como la nuclear. Además, el experto adelanta la investigación sobre la posibilidad de aplicar teleconsulta entre especialistas de hospitales distantes.

Caso Educatina: clases de apoyo escolar

Educatina es una plataforma educativa gratuita con 4.700 videos, 25.000 prácticas interactivas y una comunidad de más de 2 millones de usuarios latinoamericanos; y AulaYa, un sitio de clases particulares de Matemática, Física o Química para nivel inicial y avanzado universitario. Mariela Ioszpe es la co-fundadora y directora de Operaciones de ambos proyectos. Con frecuencia recibe y visita inversores atraídos por su start-up. Recién llegada de Guatemala, asegura: "Empezamos a cosechar lo que sembramos hace cuatro años; y a fin de 2015 decidiremos si cambiamos nuestro modelo de negocio o si abrimos una nueva ronda de inversiones como hicimos en los comienzos del proyecto".


El modelo es fremium: a través de diferentes planes de suscripción el usuario compra minutos que puede utilizar las 24 horas del día, los siete días de la semana.


Reservada al momento de hablar de montos de inversión, Ioszpe destaca acuerdos con empresas nacionales y con el sector público para utilizar las aulas y contenidos producidos por el equipo de 11 profesionales. "Cuando nos juntamos a darle forma al proyecto, pensamos que había ciertos servicios en línea como viajes y compras que automáticamente remiten a sitios como Despegar y MercadoLibre. En lo referente a educación, la vacante estaba libre", revela Ioszpe, quien añade: "Nuestro referente es Khan Accademy, en los Estados Unidos, donde el modelo funciona muy bien. En América latina recién iniciamos el camino de la educación virtual innovadora; pero estamos muy atrasados".

Caso UTN: centro de e-learning

"El e-learning es un recurso extraordinario, siempre que esté bien hecho", abre el juego José Luis Lens, coordinador Pedagógico de los Centros de e-learning y Project Management de la facultad Regional Buenos Aires, Secretaria de Extensión y Cultura, UTN.


La experiencia del centro tiene nueve años de vida y brinda su oferta a la plataforma de educación a distancia de la Red Tecnológica. "En el aula virtual, el docente anfitrión inicia el webinar de la misma manera que si estuviera en el presencial y, cuando son muchos alumnos en línea, las interacciones y consultas se realizan por chat. Si son pocos, habilitan sus audios. La videoclase rompe con la frialdad de no conocer al docente", explica Lens. Sin embargo, el modelo enfrenta también un límite no menor: la competencia del docente para dar la videoclase. "En los planes de Ciencias de la Educación no está implementada la educación a distancia", destaca el experto.

Caso UCA: Escuela de Negocios

La niversidad Católica Argentina (UCA) cuenta con un Entorno Virtual de Aprendizaje dentro de una plataforma de software libre bajo la Licencia Pública GNU. Allí, los 8.250 alumnos y los 198 docentes capacitados que la utilizan complementan las clases presenciales de las carreras de grado y posgrado.


En la Escuela de Negocios de la entidad se imparten clases en vivo, a través de un producto de Office365 llamado Lync, en cursos in company con alumnos de todas las provincias. Desde la universidad, destacan que la elección del producto es porque los usuarios pueden comunicarse de forma segura desde cualquier sitio donde tengan conexión a la red, y se adapta automáticamente a las condiciones de esa red.
"El uso de la plataforma virtual provee la oportunidad de integrar a los participantes, ya sea armando aulas con alumnos de diferentes regiones del país o del exterior. Por otro lado, realiza un aporte importante en la continuidad de la formación: las clases no se reducen a un encuentro presencial", destaca la coordinadora de la Escuela de Negocios, Silvina Miceli.


Los casos presentados confirman que lejos quedaron los días en que el e-learning era considerado ciencia ficción.

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