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Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió durante la madrugada de este domingo el este de Japón, incluida la región en donde se encuentra Tokio, y dejó al menos 30 personas heridas en las prefecturas de Ibaraki, Chiba y Saitama.

El sismo vuelve a activar las alertas en el mundo por la seguidilla de terremotos de gran magnitud durante los últimos meses: Venezuela, Colombia y Perú sufrieron importantes temblores en Latinoamérica, mientras que otros dos sismos se produjeron en Indonesia y España, respectivamente, la semana pasada.

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) informó que el temblor, originado en el sur de Ibaraki alrededor de las 2 de la madrugada, tuvo una profundidad de 68 kilómetros, y no generó riesgo de tsunami.

Cómo fue el terremoto que sacudió Tokio y cuáles fueron los daños ocasionados

El epicentro se ubicó en el sur de Ibaraki, al noreste de Tokio, con un hipocentro situado a unos 70 kilómetros de profundidad. El temblor se percibió con intensidad en amplias zonas de la capital y sus alrededores.

Entre las primeras consecuencias se registraron demoras en trenes expresos que conectan Tokio con el aeropuerto de Narita y en otros servicios ferroviarios locales. Los trenes bala Shinkansen, en cambio, continuaron funcionando con normalidad. En el distrito tokiota de Koto se rompió una tubería subterránea de agua y unas 460 viviendas quedaron temporalmente sin electricidad.

Bomberos trabajan en una tubería de agua que reventó tras un terremoto en el distrito de Koto, Tokio.
Bomberos trabajan en una tubería de agua que reventó tras un terremoto en el distrito de Koto, Tokio.

Las autoridades también revisaron instalaciones consideradas sensibles, entre ellas las centrales nucleares Tokai 2 y Fukushima, que no reportaron anomalías. La primera ministra Sanae Takaichi pidió a los habitantes de las zonas más afectadas mantenerse atentos ante la posibilidad de nuevas sacudidas.

El sismo volvió a poner en evidencia la exposición de Japón, uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. El gigante asiático se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.

Al respecto, la JMA pidió mantener la precaución ante la posibilidad de un terremoto de intensidad similar en el transcurso de la siguiente semana, especialmente en los próximos dos o tres días.

El país permanece en alerta tras el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste el 28 de julio dejando 38 muertos, según el último balance de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres.