Petróleo: Brent y el WTI tocaron precios récord desde 2014, qué está pasando en el mercado

La revisión del impacto de la variante Ómicron en la demanda y la preocupación por problemas en la oferta hizo subir el precio del petróleo. Goldman Sachs estimó que llegará a los u$s 100 el barril en el tercer trimestre.

Los futuros del Brent en Londres tocaron los u$s 88,13 el barril, el precio más alto en siete años, a medida que se tranquiliza el temor a que Ómicron pueda provocar una desaceleración de la economía mundial y el consumo de combustibles se está disparando en Asia.

El WTI, el crudo de referencia de los Estados Unidos, también se disparó a u$s 85,66 el barril, también su nivel más alto desde 2014.

"La destrucción de la demanda por Ómicron ha sido menor de lo que se temía, pero los principales impulsores están en el lado de la oferta", le explicó a Bloomberg Giovanni Staunovo, de UBS, y agregó: "La demanda sigue subiendo y la capacidad sobrante sigue bajando, así que eso debería mantener los precios sostenidos este año".

China creció sólo 8,1% en 2021: el impacto de la crisis de Evergrande y la pandemia

De hecho, Goldman Sachs proyecta que el Brent supere la barrera de los u$s 100 el barril en el tercer trimestre de este año. El banco de inversión cree que las reservas en los países de la OCDE caerán a su nivel más bajo desde mediados desde 2000 -en el contexto de un aumento de la demanda y disrupciones en la oferta-, lo que empujaría los precios del petróleo que, según sus estimaciones, alcanzaría los u$s 105 el barril en 2023.

En su informe mensual, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) esperaba que el mercado continúe "bien respaldado" este año por la sólida demanda, ya que prevé que "el impacto de la variante Ómicron sea leve y de corta duración". También dijo que la fuerza del mercado persistirá, incluso cuando los bancos centrales ajusten la política monetaria.

Los agoreros de Davos y el peligro de ignorar los riesgos que afronta el mundo en 2022

Por otra parte, las reservas están considerablemente por debajo de su promedio de cinco años, según muestran los datos del grupo.

La OPEP+ se ha mantenido firme en su plan de aumentar gradualmente la producción de petróleo -que había aceptado recortar al comienzo de la pandemia-, en 400.000 barriles por día (bdp) al mes. Sin embargo, no todos los países han tenido la misma perfomance y la coalición no logra crecer al ritmo planificado, con varios miembros (Nigeria y Libia, entre otros) obstaculizados por la falta de inversión y disturbios.

La producción de Rusia comenzó a estancarse en noviembre y en diciembre cayó por debajo de su cuota de crudo (100.000 bpd) de la OPEP+, según estimaciones de Bloomberg basadas en las estadísticas del Ministerio de Energía. Debido a la disminución de las perforaciones el año pasado, la mayoría de los analistas encuestados por Bloomberg prevén que los aumentos mensuales reales de Rusia no podrían superar los 60.000 bpd en el primer semestre de 2022.

No obstante, se espera que países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Irak puedan mantener la producción.

Brasil: cómo es la exitosa estrategia del gobierno de Bolsonaro para conseguir inversiones 

El precio del petróleo también se vio influenciado por el aumento de las tensiones geopolíticas: el lunes, un ataque con drones cerca del aeropuerto de Abu Dabi provocó la muerte de tres personas al explotar tres camiones de combustible. El atentado -uno de los más grandes en territorio de EAU- fue reivindicado por miembros del movimiento hutí (de Yemen), que ya ha lanzado varios ataques contra Arabia Saudita.

En todo caso, de continuar la tendencia alcista -en lo que va del año el petróleo ya subió alrededor de un 12%- será un obstáculo en la lucha contra la inflación, mientras los bancos centrales tratan de reducir el estímulo para controlar los precios, sin perjudicar a la economía.

Probablemente sea un dolor de cabeza para el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, que ya el año pasado había instado a la OPEP+ a aumentar la producción de petróleo para calmar los precios. Este año son las elecciones de medio término y una de las principales preocupaciones de los estadounidenses es la economía y la inflación -que se disparó un 7% interanual en diciembre, el ritmo más rápido desde 1982- lo que está generando un impacto en sus niveles de aprobación. 

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios