

“Salí ahora”. Ese es, en esencia, el mensaje que el gobierno de Donald Trump envió a sus ciudadanos en Medio Oriente. A través de la subsecretaria de Asuntos Consulares, Mora Namdar, el Departamento de Estado publicó en X una alerta urgente instando a los estadounidenses a abandonar más de una decena de países de la región “usando los medios de transporte comerciales disponibles, debido a graves riesgos de seguridad”.
Según exfuncionarios estadounidenses consultados por medios locales, una medida de esta escala —ordenar la evacuación simultánea de 14 países— no tiene precedentes registrados.
Los 14 países incluidos en la alerta de Estados Unidos
La advertencia abarca Bahréin, Egipto, Irán, Irak, Israel, Cisjordania y Gaza, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
🚨 If you are a U.S. Citizen in the Middle East, and you want to come home, please register with the State Department at https://t.co/oSMcHWOEhO.
— The White House (@WhiteHouse) March 3, 2026
U.S. Citizens may also call the 24/7 State Department Task Force at +1-202-501-4444. pic.twitter.com/51bGupiLKc
El alcance geográfico es inédito: prácticamente toda la región queda cubierta, incluyendo países aliados de Washington como Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos, donde EE.UU. mantiene importantes bases militares y relaciones comerciales estratégicas.
Qué desencadenó la crisis diplomática en Medio Oriente
El 28 de febrero de 2026, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques coordinados contra objetivos en Irán, en una operación denominada “Operation Epic Fury” por el lado estadounidense y “Operation Roaring Lion” por Israel. Los ataques apuntaron a figuras clave del régimen iraní, comandantes militares e instalaciones estratégicas, con el objetivo declarado de cambio de régimen.
Entre las bajas confirmadas figura el ayatolá Ali Jamenei, cuya muerte en el bombardeo israelí fue reconocida oficialmente. El conflicto también produjo más de 700 muertos en Irán, incluidos civiles, y daños en sitios emblemáticos de Teherán, entre ellos el Palacio Golestán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Irán respondió de inmediato. Teherán lanzó decenas de drones y misiles contra varios países de la región y cerró el Estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más críticas para el comercio global de petróleo.
Embajadas atacadas, aeropuertos cerrados
Las represalias iraníes no discriminaron entre objetivos militares y civiles. Dos drones impactaron el complejo de la embajada estadounidense en Riad, causando daños estructurales y contaminación por humo. La CIA confirmó que su estación dentro del edificio fue alcanzada.
En Kuwait, la embajada fue cerrada y se ordenó a los ciudadanos estadounidenses permanecer en interiores. En Jordania, el personal diplomático fue evacuado temporalmente ante una amenaza concreta.

La situación en los aeropuertos complicó aún más la evacuación. El Aeropuerto Internacional de Dubái —el más transitado del mundo— fue alcanzado por un ataque, resultando en cuatro heridos entre el personal y la evacuación de la terminal. El aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv también permaneció cerrado, sin opciones de vuelos comerciales ni chárter disponibles.
Trump anticipó que la operación podría extenderse por más de un mes. Marco Rubio, por su parte, anunció que en las “próximas horas y días” los ataques aumentarán en alcance e intensidad, con el objetivo de “desmantelar este régimen terrorista”.















