El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová decidió un cambio histórico sobre como sus miembros pueden decidir sobre los tratamientos médicos que requieren. A partir de ahora, la aceptación o el rechazo de transfusiones de sangre, glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas quedará sujeto a la conciencia individual.
La nueva disposición representa un giro respecto de la postura que la organización había sostenido durante décadas. El cambio quedó establecido en un informe de 2026 y también determina que ningún integrante de una congregación puede cuestionar o ejercer presión sobre otro por la decisión que adopte frente a estos procedimientos.
Qué cambió en la postura sobre la sangre
La doctrina histórica de los Testigos de Jehová se apoya en el mandato bíblico de abstenerse de sangre, mencionado en el libro de Hechos. Durante años, esa interpretación llevó a la organización a rechazar las transfusiones de sangre completas, así como también sus cuatro componentes principales: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas.
Ahora, el Cuerpo Gobernante sostiene que las Escrituras no establecen de manera específica qué debe decidir una persona cuando esos componentes son utilizados en atención médica. El organismo fundamentó su nueva posición en esa ausencia de una indicación concreta y en la idea de que no corresponde imponer una regla más allá de lo expresamente establecido en la Biblia.
El comunicado señala: “Los cristianos no estamos bajo la ley mosaica, pero sí seguimos el mandato del libro de Hechos de abstenernos de sangre. Por lo tanto, igual que con otras decisiones sobre la salud, cada cristiano debe tomar su decisión sobre cómo se usará su propia sangre en cualquier tratamiento o procedimiento médico y quirúrgico”.
Qué podrán decidir ahora los creyentes
En términos prácticos, cada Testigo podrá determinar si acepta o rechaza una transfusión de sangre, glóbulos rojos, blancos, plasma o plaquetas procedentes de un donante. También tendrá que decidir personalmente si desea donar esos componentes para que sean utilizados en otra persona.
La nueva directiva contempla que algunos miembros puedan rechazar todos estos productos por considerar que contradicen sus convicciones bíblicas, mientras que otros podrían aceptar determinados componentes. Ninguna de esas decisiones deberá ser utilizada por otros integrantes de la congregación para juzgar o presionar al creyente.
El Cuerpo Gobernante también indicó que una persona no está obligada a comunicar su elección médica a otras personas, salvo a quienes haya designado en su documentación de instrucciones médicas. Los Comités de Enlace con los Hospitales continuarán ofreciendo asistencia para encontrar profesionales que respeten las decisiones de cada paciente y mantengan la confidencialidad.