Brasil y Rusia lanzan satélites para vigilar la Amazonía y el clima en el Ártico

Es el primer satélite fabricado por Brasil que lanza al espacio, y lo hizo desde una plataforma en India. También Rusia lanzó su satélite Arktika-M, para monitorear clima y medio ambiente en su decisión de extender su influencia en esa zona.

Brasil puso hoy en órbita el satélite Amazonia 1, el primero de su fabricación que lanza al espacio, cuyo destino será mejorar la vigilancia sobre la deforestación en la Amazonía y vigilar el desarrollo agrícola del país. 

Con un presupuesto de u$s 7,85 millones, forma parte de la Misión Amazonía, que pretende lanzar otros dos satélites: Amazonia 1B y Amazonia 2. Poco antes del lanzamiento, la televisión brasileña G1 reportó que el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) suspendió las becas de al menos 100 científicos.

El Amazonia 1 fue desarrollado por el INPE con la Agencia Espacial Brasileña, ambos dependientes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovaciones. Fue lanzado por la misión PSLV-C51 de la Agencia Espacial India.

En tanto, también Rusia lanzó un satélite, el Arktika-M, con la misión de monitorear el clima y el medio ambiente en el Ártico en el contexto del avance del Kremlin para expandir las actividades rusas en la región.

El Ártico se ha calentado más del doble de rápido que el promedio mundial en las últimas tres décadas y Moscú está buscando desarrollar la región rica en energía, invirtiendo en la Ruta del Mar del Norte para el envío a través de su largo flanco norte a medida que el hielo se derrite.

Rusia planea enviar un segundo satélite en 2023 y, combinados, ofrecerán monitoreo del Océano Ártico y la superficie de la Tierra las 24 horas del día.

"A medida que tienen lugar más actividad en el Ártico y se mueven hacia latitudes más altas, es crucial mejorar la capacidad de pronóstico del tiempo y el hielo", dijo Mia Bennett, geógrafa de la Universidad de Hong Kong.

"También hay un elemento de nacionalismo de datos que está alimentando todo esto. Los países, especialmente aquellos que se ven a sí mismos como potencias espaciales, quieren poder confiar en sus propios satélites y datos para informar sus actividades, ya sean de naturaleza comercial o militar", añadió.

Compartí tus comentarios