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Colombia irá a las urnas por segunda vez este domingo 21 de junio. para elegir a un nuevo presidente por los próximos cuatro años. En un balotaje con final abierto según las últimas encuestas, se verán las caras Abelardo de la Espriella, candidato de derecha que obtuvo el 43,7% de los votos (10.361.499 sufragios), e Iván Cepeda, candidato oficialista por Pacto Histórico, quien alcanzó el 40,90% de los votos (9.688.361 sufragios).
Como ninguno alcanzó el porcentaje de votos requerido por la Constitución -más del 50% de los sufragios-, más de 41 millones de colombianos volverán a las urnas para definir quién será el próximo presidente, tras el balotaje del 21 de junio. En esta segunda instancia, ganará el aspirante que sume al menos un voto más que su rival.
Otro punto importante a atender es que el actual mandatario Gustavo Petro no pudo postularse a la reelección, porque así lo indica la Constitución Política de Colombia, que prohíbe taxativamente la permanencia o regreso de un jefe de Estado al poder. Luego de la reforma constitucional aprobada en 2015, se eliminó de forma permanente, tal como lo dispone el artículo 197.
Alguno de los desafíos más relevantes que deberá enfrentar quien obtenga la Presidencia en el balotaje es el de las deudas públicas (Colombia tiene una de las más altas de América Latina, con un déficit fiscal del 6,4%); además, debe lidiar con problemas estructurales en los sistemas de salud y educativo. Asimismo, la violencia armada continúa siendo una problemática vigente.
Balotaje en Colombia: quién gana según las encuestas
Tal como quedó evidenciado en los comicios generales, la brecha entre ambos es corta (fue de menos de 700.000 votos). Esto mismo lo reflejan las principales consultoras, quienes definen una clara tendencia: Abelardo de la Espriella ganaría en segunda vuelta.
La encuestadora CB Global Data marca como ganador a Abelardo de la Espriella con un 49,6% en segunda vuelta, mientras que Iván Cepeda registra un 43,3%. Cerca de un 3,6% se decantaría por el voto en blanco o nulo. Por su parte, hay un 3,5% de indecisos: de ellos, más de la mitad elegiría al candidato de derecha por sobre la continuidad que propone el aspirante oficialista.
La distancia entre ambos es aún más significativa si se toma como referencia la medición de AtlasIntel, en la que se impone de la Espriella con un 50,9%, contra un 43,1% de sufragios a favor de Cepeda.
Esta diferencia puede explicarse en el rechazo comparativo: cuando AtlasIntel pregunta a sus encuestados “¿a cuál de ellos rechazas más como posible presidente de Colombia?”, el 50,7% indica que el candidato de la continuidad es menos viable como opción; 7,5 puntos por debajo yace el abogado devenido en dirigente político.
Asimismo, el rechazo a la figura de Petro como presidente —el 49,9% de los encuestados no está de acuerdo con su gestión— termina de asestar el golpe de gracia a Cepeda.
Por último, el relevamiento realizado en conjunto por Guarumo y EcoAnalítica en junio arroja el más optimista de los escenarios en favor de la alternativa de derecha: cerca del 52,6% votaría a de la Espriella contra un 45% que lo haría por Cepeda.
La intención de voto mutó significativamente con respecto a mayo para el virtual ganador del balotaje: el mes pasado, el 43,6% lo hubiese elegido en una segunda vuelta y, viajando en el tiempo hacia enero de 2026, tan solo el 33,9% hubiese emitido un sufragio para de la Espriella.
Balotaje en Colombia: quién es Abelardo de la Espriella
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978 y criado desde los dos años en Montería, Córdoba, este abogado penalista de 47 años construyó su carrera en el sector privado representando a clientes de alto perfil, lo que le dio una exposición mediática inusual para un litigante.
Fundador de la firma De La Espriella Lawyers Enterprise, pasó de ser una figura habitual en tribunales y paneles televisivos a encabezar el movimiento “Defensores de la Patria”, con el que el 31 de mayo obtuvo el 43,7% de los votos en primera vuelta, el resultado más alto entre los 13 candidatos en competencia.
El candidato se presenta como un outsider de extrema derecha pese a provenir de la élite jurídica del Caribe colombiano, y construyó su discurso sobre seguridad de “mano dura” y un fuerte rechazo al gobierno saliente.
Entre sus propuestas más resonantes figuran la terminación de los procesos de paz con grupos armados, la legalización del porte de armas para civiles, la salida de Colombia de organismos como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y las Naciones Unidas, y la recomposición de relaciones con Israel.
Para suavizar las críticas por su falta de experiencia en cargos de elección popular, eligió como fórmula vicepresidencial al economista José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y Comercio, en una apuesta por sumar solvencia técnica a un discurso pasional.
Balotaje en Colombia: quién es Iván Cepeda
Nacido en Bogotá el 24 de octubre de 1962, este senador, filósofo y activista de derechos humanos de 63 años acumula casi tres décadas de vida pública, con militancia previa en el Partido Comunista, la Unión Patriótica, la Alianza Democrática M-19 y el Polo Democrático Alternativo antes de sumarse al Pacto Histórico.
Su biografía está marcada por una tragedia familiar: su padre, el senador comunista Manuel Cepeda, fue asesinado en 1994 en un crimen vinculado al exterminio de la Unión Patriótica, un caso que llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos y que definió buena parte de la identidad política de su hijo.
Se impuso como candidato presidencial del oficialismo tras ganar la consulta interna del Pacto Histórico en octubre de 2025, donde derrotó a la exministra Carolina Corcho con más del 64% de los votos.
En el Congreso, donde fue representante entre 2010 y 2014 y luego senador, se hizo conocido por sus enfrentamientos con el expresidente Álvaro Uribe y por su rol como facilitador del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, firmado en 2016. Actualmente preside la Comisión de Paz del Senado. Su fórmula vicepresidencial es la senadora indígena Aída Quilcué, y su campaña se apoyó en una estrategia de movilización territorial, con marchas y actos de plaza pública, antes que en entrevistas o debates televisivos.