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El kiosco de barrio es uno de esos lugares tan incorporados a la vida cotidiana argentina que casi no hace falta explicarlo. Esa familiaridad es el punto de partida de Kiosco Simulator, un videojuego en primera persona que convierte atender clientes, cobrar, dar vuelto, reponer mercadería y preparar pedidos en una experiencia de simulación cargada de humor y referencias locales.

El proyecto fue creado por PWH Games, un estudio independiente argentino formado por seis jóvenes que comenzaron a trabajar juntos mientras estudiaban la Licenciatura en Videojuegos de la Universidad de la Ciudad. Lo que originalmente era un proyecto académico terminó creciendo hasta convertirse en un desarrollo comercial que ahora busca llegar a jugadores de todo el país, y también del exterior, mediante la plataforma Steam.

“Buscábamos desarrollar un simulador, pero desde el principio queríamos encontrar algo que tuviera una identidad propia y cercana. El kiosco apareció como una idea muy natural porque es algo que prácticamente cualquier argentino conoce”, explicó Fernando Fontan, cofundador y director de PWH Games, a El Cronista.

La idea fue transformar en mecánicas jugables situaciones reconocibles para cualquier persona que haya entrado a un kiosco. Atender, cobrar, dar vuelto, reponer productos, preparar comida y lidiar con clientes son algunas de las tareas que debe realizar el jugador mientras intenta mantener el negocio funcionando.

La venta de panchos, clave para para el negocio.

El kiosco argentino, convertido en videojuego

Para PWH Games, el desafío consistía en encontrar una actividad diaria que pudiera convertirse en una experiencia entretenida.

“Se trata, principalmente, de experiencias cotidianas. El cliente apurado, el que paga algo barato con un billete grande, el que tarda en decidir, las charlas con el kiosquero, las rejas, los productos por todos lados. Queremos que alguien vea el juego y piense: ‘Yo conozco un kiosco así’”, contó Fontan.

Y agregó: “No queríamos hacer simplemente una tienda genérica y agregarle algunos productos argentinos, sino intentar representar su estética, sus personajes, sus costumbres y su humor”.

Para el equipo, además, el kiosco cumple una función que va más allá de vender golosinas, bebidas o cigarrillos. “Muchas veces no es solamente un lugar donde comprás algo: conocés al que atiende, te cruzás con gente del barrio y terminan ocurriendo situaciones que van mucho más allá de una simple compra”, señaló Fontan.

Ojo con el ketchup: al pancho hay que prepararlo.

Cuando cobrar y dar vuelto se convierte en un desafío

Kiosco Simulator está planteado como un juego de simulación en primera persona donde el jugador debe atender a los clientes, preparar sus pedidos, cobrar, entregar el vuelto y mantener abastecido el local. El desafío aparece cuando, como en la vida real, todas esas tareas suceden al mismo tiempo.

“La idea fue que las acciones sean fáciles de entender individualmente, pero que al combinarse empiecen a generar presión y cierto caos. Cobrar o dar vuelto puede parecer muy sencillo hasta que tenés varios clientes esperando y otras tareas pendientes. Buscamos que el jugador esté constantemente organizándose y tomando pequeñas decisiones”, explicó Fontan.

Así, el objetivo no es solamente recrear cómo funciona un kiosco, sino convertir esa rutina en un desafío.

De un trabajo universitario a un proyecto comercial

Kiosco Simulator comenzó a desarrollarse durante el primer cuatrimestre de 2026. En ese momento, el proyecto tenía una escala mucho menor: era una Alpha creada como parte de la carrera universitaria. El equipo comenzó a trabajar en conjunto en un proyecto académico, particularmente dentro de la materia Diseño Lúdico.

Fontan destaca especialmente el acompañamiento del profesor Varela Pascale Gastón Nahuel, quien participó en el proceso de creación de las mecánicas y acompañó al grupo durante el desarrollo inicial.

Con el paso de los meses, aquella primera versión empezó a crecer y el equipo decidió continuar con el proyecto fuera del ámbito académico.

Actualmente, PWH Games está integrado por seis personas: Camila Cachi, Carlos Matías Marques, Ignacio Cristina, Fernando Fontan, Leandro Buglioni y Matías García Olmos. El equipo se reparte entre distintas áreas, como programación, diseño, arte y producción.

Hacer avanzar el negocio, el desafío de Kiosco Simulator.

El videojuego argentino que se hizo viral

El salto más importante para Kiosco Simulator ocurrió en las últimas semanas, cuando el contenido publicado por el estudio comenzó a circular masivamente en redes sociales.

El fenómeno tomó al propio equipo por sorpresa. Los videos empezaron a multiplicar su alcance, aparecieron cientos de comentarios y cada vez más personas comenzaron a preguntar cuándo podrían jugarlo.

“Cuando empezamos a publicar contenido y vimos que los videos comenzaban a circular mucho más de lo esperado. Ahí entendimos que el proyecto había conectado con algo”, relató Fontan, quien confió: “Eso nos motivó muchísimo, pero también hizo que aumentara la responsabilidad de llevar el juego a un nivel acorde a esas expectativas”.

Una de las particularidades de la repercusión es que la comunidad no se limitó a comentar los videos. Los usuarios comenzaron a aportar ideas para el videojuego. Hay personas que proponen productos, personajes, situaciones y precios. Otros cuentan anécdotas que vivieron en kioscos reales y sugieren que sean incorporadas al juego. Incluso hubo usuarios que ofrecieron sus voces para ayudar a construir una experiencia todavía más local. Para el equipo, esa participación terminó convirtiéndose en una fuente inesperada de ideas.

“Muchas veces terminamos leyendo los comentarios como una especie de brainstorming gigante. Obviamente, no podemos incorporar todo, pero intentamos replicar muchas de las situaciones o cosas cotidianas en el juego”, explicó.

La participación llegó incluso desde los propios kiosqueros que quisieron compartir sus anécdotas.

Un poco de todo en las estanterías del kiosco conurbano.

Cuándo sale Kiosco Simulator

El éxito en redes hizo que PWH Games quisiera utilizar la repercusión para ampliar el proyecto, mejorar sus sistemas y sumar contenido, sin apresurarse.

“Queremos mantener esa identidad argentina que hizo que la gente se interesara desde el principio, pero construir alrededor de ella un simulador sólido que también pueda ser disfrutado por jugadores de otros países”, señaló Fontan.

El estudio prepara además su primera presentación pública como equipo. Será durante EVA 2026, la Exposición de Videojuegos Argentina, que se realizará del 21 al 24 de octubre en la Ciudad de Buenos Aires.

Allí, los visitantes podrán probar Kiosco Simulator y PWH Games anticipó que prepara algunas sorpresas y regalos para quienes se acerquen a jugar.

Kiosco Simulator ya tiene su página en la plataforma de videojuegos global Steam, donde los jugadores pueden agregarlo a su “lista de deseados” para estar al tanto del próximo lanzamiento.

Los clientes fotorrealistas caracterizan a Kiosco Simulator.

El futuro de PWH Games

Por ahora, toda la atención del estudio está concentrada en Kiosco Simulator para Steam. Pero sus integrantes ya piensan en cómo continuar después de este primer proyecto.

“Es un juego que tiene potencial en otros formatos: VR, móvil y consolas; queremos explotar sus posibilidades al máximo”, explicó Fontan.

A largo plazo, el objetivo es consolidar a PWH Games como un estudio capaz de desarrollar sus propios videojuegos. “Hoy Kiosco es nuestro primer paso, queremos conseguir publishers y más llegada para poder empezar a desarrollar nuestra próxima idea, un Friendslop (juego cooperativo para jugar con amigos)”, adelantó.