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Miles de años antes de la invención de la electricidad y mucho antes de la aparición de los sistemas modernos de iluminación, grupos humanos ya eran capaces de desplazarse por entornos donde la oscuridad era absoluta.

Un reciente estudio realizado en Francia permitió reconstruir una de esas sorprendentes travesías prehistóricas. A partir de restos hallados en una famosa cueva decorada con arte rupestre, los científicos lograron determinar cómo un grupo de personas recorrió cientos de metros bajo tierra hace aproximadamente 14.400 años.

Los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre las capacidades de las comunidades del Paleolítico superior y cuestionan la idea de que aquellos grupos contaban únicamente con herramientas rudimentarias para sobrevivir.

El hallazgo que sorprendió a los arqueólogos en una de las cuevas más famosas del mundo

La investigación se desarrolló en la célebre Cueva de Lascaux, ubicada en el sur de Francia y reconocida internacionalmente por sus pinturas rupestres, consideradas algunas de las más importantes de la Prehistoria.

Sin embargo, en esta oportunidad la atención de los expertos no estuvo puesta en las obras de arte, sino en las evidencias que revelan cómo las personas se desplazaban por sectores extremadamente profundos del sistema subterráneo.

Los análisis indican que algunos individuos avanzaron cerca de 800 metros desde la entrada de la cueva, atravesando galerías estrechas y zonas completamente alejadas de cualquier fuente de luz natural.

La magnitud de la expedición resulta especialmente llamativa si se tiene en cuenta que ocurrió miles de años antes del desarrollo de cualquier tecnología moderna de iluminación o navegación.

Un descubrimiento sin precedentes revela cómo vivían los humanos hace 14.400 años en las profundidades y la oscuridad total

Cómo lograron avanzar en la oscuridad total hace 14.400 años

Durante las excavaciones, los investigadores encontraron fragmentos carbonizados distribuidos a lo largo de distintos puntos del recorrido.

El estudio de esos restos permitió reconstruir la ruta seguida por los exploradores prehistóricos y descubrir qué elementos utilizaban para iluminar el camino.

Las evidencias apuntan a que empleaban pequeñas ramas de pino cargadas de resina, un material natural que produce una combustión intensa y relativamente duradera.

Según los especialistas, estas ramas funcionaban como una especie de linterna portátil. Eran fáciles de transportar, generaban una llama estable y proporcionaban la luz suficiente para desplazarse por espacios completamente oscuros.

La sorprendente tecnología que utilizaban los humanos del Paleolítico

Aunque pueda parecer una solución sencilla, los investigadores consideran que su uso demuestra un conocimiento avanzado de los recursos naturales.

Las pruebas experimentales realizadas durante el estudio revelaron que las ramas resinadas ofrecían ventajas importantes frente a otros materiales vegetales, ya que podían mantenerse encendidas durante más tiempo y producir una iluminación más eficaz.

Además, todo indica que las comunidades seleccionaban previamente los ejemplares más adecuados para este tipo de expediciones, lo que evidencia planificación y experiencia en el manejo del fuego.

Los arqueólogos destacan que en otros sitios europeos se encontraron lámparas alimentadas con grasa animal y antorchas elaboradas, pero en Lascaux el protagonismo parece haber recaído sobre estas simples ramas de pino.

El misterio que aún intentan resolver los científicos

Más allá de cómo lograban iluminarse, todavía persiste una gran incógnita: qué hacían exactamente aquellas personas en las profundidades de la cueva.

Una de las hipótesis más aceptadas sostiene que estas incursiones estaban vinculadas con actividades simbólicas o rituales, ya que las cuevas desempeñaban un papel central en numerosas sociedades del Paleolítico.

Otra posibilidad es que los desplazamientos estuvieran relacionados con la creación o contemplación de las pinturas rupestres, muchas de las cuales se encuentran en sectores alejados de la entrada.

Sea cual sea la respuesta definitiva, el descubrimiento demuestra que los seres humanos de hace 14.400 años poseían capacidades organizativas, conocimientos técnicos y una comprensión del entorno mucho más complejas de lo que se creía hasta hace algunas décadas.

Cada nueva evidencia hallada en Lascaux contribuye a reconstruir una historia fascinante: la de grupos humanos capaces de internarse en la oscuridad absoluta guiados únicamente por su ingenio y por una tecnología tan simple como eficaz.