

Después de 34 días cerrado, el récord más largo de inactividad que se recuerde, el Paso Internacional Cristo Redentor volvió a habilitarse para el cruce de camiones entre Mendoza y Chile.
Las intensas nevadas, la acumulación de hielo y el riesgo de avalanchas en la Ruta Nacional 7 habían obligado a mantenerlo cerrado desde el 14 de julio.
Sin embargo, el alivio podría ser corto: el Servicio Meteorológico Nacional pronostica una nueva tormenta de nieve para este mismo fin de semana en la zona.
Cómo fue la reapertura del paso a Chile
La habilitación se dio de manera progresiva y exclusiva para camiones, con el objetivo de descomprimir a los más de 1.800 vehículos de carga que quedaron varados a ambos lados de la cordillera.
Según el cronograma acordado entre las coordinaciones de Argentina y Chile, el tránsito se organizó por sentido y por día: primero circularon los camiones desde Argentina hacia Chile, con prioridad para las unidades ya documentadas en la playa de estacionamiento de Uspallata.

Los vehículos particulares y los colectivos de larga distancia, en cambio, quedaron fuera de esta primera etapa, ya que la prioridad absoluta fue para el transporte de cargas. Tampoco se habilitó, por el momento, el turismo interno desde Uspallata hacia la alta montaña.
Según estimaciones del sector transportista, cada camión varado representó pérdidas de entre 450 y 600 dólares por día, una cifra que se multiplicó durante más de un mes de cierre ininterrumpido.
El antecedente más cercano de un cierre tan prolongado se había registrado en 2023, cuando el paso permaneció inhabilitado durante 26 días consecutivos, muy por debajo del récord actual de 34 jornadas.
Riesgo de un nuevo cierre este fin de semana
El alivio en la cordillera podría durar poco. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que este sábado se espera la nevada más intensa de la temporada en la zona de alta montaña mendocina, con foco en sectores como Punta de Vacas y el propio Paso Cristo Redentor.
Se prevén acumulaciones significativas de nieve, junto con temperaturas mínimas que podrían perforar los 10 grados bajo cero hacia el cierre del fin de semana.
Ese escenario reaviva la preocupación del sector logístico, que ya había cuestionado la gestión de las tareas de despeje durante la emergencia de julio y agosto. Desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza reclamaron una mayor operatividad para aprovechar las ventanas de buen tiempo.
En ese marco, el gobernador de Mendoza propuso que Argentina y Chile avancen en una licitación conjunta para contratar una empresa privada especializada en el mantenimiento del corredor, inspirada en modelos de alta montaña como el de Canadá.
La recomendación oficial para quienes circulan por la zona sigue siendo la misma: consultar el estado de transitabilidad antes de viajar y evitar la Ruta Nacional 7 en caso de alerta meteorológica activa.
Vialidad Nacional también pidió circular con cadenas obligatorias en los tramos de alta montaña y llevar elementos de seguridad ante la posibilidad de quedar varado por un cierre repentino de la ruta.
Si el pronóstico se confirma, el corredor podría volver a interrumpirse apenas unos días después de su reapertura, lo que reavivaría el reclamo de un mantenimiento más ágil para uno de los pasos más transitados de la cordillera.
















