

La limpieza de la parrilla antes de hacer el asado suele ser una de las tareas más tediosas. Los fierros acumulan grandes cantidades de grasa y suciedad con cada uso.
Este truco con sal gruesa y una cebolla es una de las alternativas naturales más elegidas para limpiar los fierros porque evita el uso los productos químicos en zonas de contacto con la carne.
Para qué sirve tirar sal gruesa en la parrilla
La sal gruesa es un componente natural que actúa como abrasivo. Sus cristales grandes y duros ayudan a remover los residuos de grasa y comida quemada.
Su aplicación ideal es cuando la parrilla está caliente, ya que es cuando la grasa se ablanda y los restos carbonizados pierden adherencia.
En este momento, la sal actúa como partículas de arrastre que facilita la remoción de residuos.

¿Por qué recomiendan pasar una cebolla en la parrilla antes de hace rel asado?
Una cebolla cortada a la mitad es una herramienta ideal para limpiar la parrilla. Al frotarla sobre los fierros calientes libera agua y compuestos azufrados que ayudan a ablandar residuos y facilitan su remoción.
La humedad de la verdura genera vapor al entrar en contacto con la superficie caliente, lo que permite despegar parte de la grasa quemada sin usar productos químicos.
¿Cómo usar la sal gruesa y la cebolla para limpiar la parrilla?
Estos ingredientes suelen estar presentes en todas las casas y sus características los convierten en aliados ideales para la limpieza de los fierros. El proceso debe ser realizado de la siguiente manera:
- Una vez listo el fuego, colocar las brasas para que calienten la parrilla.
- Una vez que tome temperatura, tirar la sal sobre la superficie.
- Dejar actuar 5 minutos a la sal.
- Con la cebolla cortada a la mitad, pasar en sentido de los fierros para eliminar toda la grasa y suciedad.













