- ¿Hay probabilidad de un terremoto en Buenos Aires? Qué muestra el mapa sísmico
- Los terremotos que también se sintieron en Buenos Aires
- Por qué puede haber terremotos lejos de la Cordillera
- Cuáles son las zonas con mayor peligrosidad sísmica de Argentina
- ¿Puede ocurrir un terremoto fuerte en Buenos Aires?
Hablar de un terremoto en Buenos Aires puede parecer extraño, especialmente porque la provincia no suele asociarse con la actividad sísmica que caracteriza a otras regiones de Argentina. Sin embargo, los registros históricos y los estudios del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) muestran que la posibilidad de que se produzcan movimientos de la corteza terrestre en el territorio bonaerense no es cero.
La diferencia con las zonas más activas del país es la frecuencia y la intensidad de estos fenómenos. Buenos Aires se encuentra dentro de las áreas de menor peligrosidad sísmica, aunque eso no significa que esté completamente exenta de experimentar temblores.
¿Hay probabilidad de un terremoto en Buenos Aires? Qué muestra el mapa sísmico
El INPRES elaboró un mapa de peligrosidad sísmica de todo el territorio argentino a partir del análisis de registros históricos y datos sismológicos. El estudio contempla información sobre terremotos registrados desde 1471 hasta el 31 de diciembre de 2019 y permite estimar los niveles de movimiento del suelo que podrían presentarse en diferentes regiones.
Dentro de esta clasificación, Buenos Aires se encuentra entre las zonas de peligrosidad sísmica más baja del país. La situación es muy diferente a la de sectores de Cuyo y del noroeste argentino, donde la actividad tectónica es considerablemente mayor.
De todos modos, el mapa no funciona como un pronóstico. Su objetivo es establecer, mediante modelos estadísticos, cuáles son los niveles de movimiento del terreno que podrían registrarse a largo plazo en cada región. No permite determinar cuándo ocurrirá un terremoto ni anticipar su magnitud exacta.
Los terremotos que también se sintieron en Buenos Aires
Aunque los grandes terremotos no son habituales en la provincia, existen antecedentes que demuestran que el suelo bonaerense puede experimentar movimientos sísmicos.
Uno de los casos más recientes ocurrió el 30 de noviembre de 2018, cuando un sismo de magnitud 3,8 fue percibido en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires. El epicentro se localizó aproximadamente a 32 kilómetros al sur de la Ciudad de Buenos Aires y a unos 50 kilómetros al oeste de La Plata, a una profundidad cercana a los 25 kilómetros.
El episodio no provocó daños importantes, pero permitió comprobar que una región considerada de baja peligrosidad también puede registrar actividad sísmica.
Existe, además, un antecedente histórico de mayor relevancia. El 5 de junio de 1888, un terremoto afectó distintos sectores de la costa del Río de la Plata y fue percibido tanto en Buenos Aires como en Montevideo.
Por qué puede haber terremotos lejos de la Cordillera
Los principales terremotos de Argentina están vinculados con la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana, cuyo contacto genera una intensa actividad tectónica a lo largo del oeste del país.
Sin embargo, los movimientos sísmicos no se limitan exclusivamente a la región cordillerana. También pueden producirse sismos intraplaca, originados dentro de la propia placa tectónica. Son mucho menos frecuentes, pero pueden ocurrir a considerable distancia de los límites entre placas.
Esta dinámica permite explicar por qué se han registrado temblores en zonas alejadas de los grandes centros sísmicos de Argentina, incluida la región bonaerense.
Cuáles son las zonas con mayor peligrosidad sísmica de Argentina
El mapa del INPRES divide el territorio nacional en diferentes categorías de peligrosidad, de acuerdo con la frecuencia e intensidad esperable de los movimientos del terreno.
- Zona 4, de peligrosidad muy elevada: comprende principalmente el sur de San Juan y el norte de Mendoza. Es el sector con mayores exigencias en materia de construcción sismorresistente.
- Zonas 2 y 3, de peligrosidad moderada a elevada: abarcan diferentes sectores de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Luis, Córdoba, Tierra del Fuego y otras áreas de la región cuyana.
- Zonas 0 y 1, de peligrosidad reducida o muy reducida: comprenden buena parte de la Región Pampeana y amplias zonas del este argentino, incluida la provincia de Buenos Aires.
La ubicación de Buenos Aires dentro de las categorías de menor peligrosidad explica por qué los terremotos fuertes son poco habituales en la región.
Qué diferencia hay entre peligrosidad y riesgo sísmico
Para interpretar correctamente el mapa es necesario distinguir entre peligrosidad sísmica y riesgo sísmico.
La peligrosidad se refiere a la posibilidad de que en un determinado lugar se produzca un movimiento sísmico de determinada intensidad. El riesgo, en cambio, también contempla las consecuencias que ese fenómeno podría generar sobre la población, los edificios, las rutas, los servicios y el resto de la infraestructura.
En ese sentido, aunque el AMBA presenta una baja peligrosidad sísmica, su elevada concentración de población y su enorme infraestructura urbana son factores que deben tenerse en cuenta al evaluar las posibles consecuencias de un evento excepcional.
¿Puede ocurrir un terremoto fuerte en Buenos Aires?
Los registros disponibles permiten afirmar que Buenos Aires no está completamente libre de actividad sísmica, aunque la probabilidad de sufrir un terremoto importante es considerablemente menor que en las provincias ubicadas sobre el oeste argentino.
Además, no existe actualmente un método científico capaz de anticipar con precisión la fecha, el lugar y la magnitud de un terremoto. Por eso, la presencia de antecedentes sísmicos no significa que exista una amenaza inmediata para Buenos Aires.
El mapa de peligrosidad permite, en cambio, conocer las características sísmicas de cada región y planificar medidas de prevención. En el caso bonaerense, los datos disponibles muestran un escenario de baja peligrosidad, pero no de riesgo inexistente.