

Preparar mermelada de naranja en casa es una forma simple de sumar sabor al desayuno o la merienda con ingredientes básicos. Esta versión sin azúcar ganó popularidad en los últimos años entre quienes buscan reducir el consumo de azúcares sin dejar de lado recetas tradicionales.
En la Argentina, este clásico acompaña tostadas, galletitas o rellenos de tortas, y también puede utilizarse en preparaciones saladas, como vinagretas o salsas, donde el toque cítrico aporta contraste. La receta aprovecha la pectina natural de la fruta para lograr textura sin necesidad de azúcar refinada, usando edulcorante apto para cocción o el dulzor propio de la naranja.
La preparación es sencilla, requiere pocos ingredientes y puede estar lista en menos de una hora.
Ingredientes
• 1 kg de naranjas frescas.
• Jugo de 1 limón.
• 1 manzana verde chica.
• 100 ml de agua.
• Edulcorante apto para cocción (opcional, a gusto).
• 1 vaina de vainilla (opcional).
• Frascos de vidrio esterilizados con tapa hermética.
Paso a paso para hacer mermelada de naranja
- Pelar las naranjas retirando la parte blanca. Guardar parte de la cáscara, lavarla y cortarla en tiras finas.
- Cortar la pulpa en trozos pequeños, quitar semillas y colocarla en una olla junto con la cáscara.
- Rallar la manzana e incorporarla.
- Agregar el jugo de limón y el agua.
- Cocinar a fuego medio durante 20 a 25 minutos, revolviendo. Cuando la fruta esté blanda, pisar o procesar según la textura deseada.
- Sumar el edulcorante y la vainilla, si se desea, y cocinar 5 minutos más.
- Cuando la mezcla espese y deje un surco al pasar la cuchara, retirar del fuego y envasar en frascos esterilizados. Tapar y dejar enfriar boca abajo para sellar.
Cuánto rinde esta receta
La preparación alcanza para 3 a 4 frascos medianos, equivalentes a unas 20 a 24 porciones de una cucharada.
Valor nutricional estimado por porción
• Calorías: 18 kcal
• Grasas: 0,1 g
• Carbohidratos: 4,2 g
• Proteínas: 0,2 g
Los valores puede variar según los ingredientes utilizados.
Cómo conservar la mermelada casera
• En heladera, cerrada y sin abrir: hasta 2 semanas.
• En freezer: hasta 3 meses.
• Una vez abierto el frasco: consumir dentro de 5 días.















