

El médico argentino René Favaloro dejó a lo largo de su vida reflexiones que trascendieron el ámbito de la medicina y siguen vigentes décadas después. Una de las más recordadas fue pronunciada en 1995 durante una conferencia titulada “Ciencia, Educación y Desarrollo” en la Tel Aviv University, en Israel, donde habló sobre la responsabilidad social de cada persona.
En ese contexto, el creador del bypass coronario, una técnica que revolucionó la cirugía cardíaca en todo el mundo, remarcó la importancia del ejemplo en la vida cotidiana. “Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo”, sostuvo durante su exposición.
Favaloro, nacido en La Plata en 1923, fue uno de los médicos argentinos más reconocidos a nivel internacional. Su mayor aporte a la medicina fue el desarrollo del bypass coronario utilizando la vena safena, un procedimiento que permitió mejorar el tratamiento de las enfermedades cardíacas y salvar miles de vidas.
Antes de alcanzar prestigio mundial, Favaloro trabajó durante más de una década como médico rural en La Pampa, donde impulsó campañas de prevención, educación sanitaria y mejoras en las condiciones de vida de la población. Esa experiencia marcó profundamente su visión sobre la medicina y el rol social del profesional de la salud.
En sus conferencias y escritos, Favaloro insistía en que la formación técnica debía ir acompañada por valores humanísticos y compromiso con la sociedad. Para él, la educación y la ética eran pilares fundamentales para construir una comunidad más justa y solidaria.
A más de dos décadas de su muerte, ocurrida en el año 2000, sus palabras siguen resonando como una invitación a reflexionar sobre la responsabilidad individual y colectiva. Su legado no solo transformó la cardiología, sino que también dejó una enseñanza que trasciende profesiones: el verdadero aprendizaje se transmite con el ejemplo.

















