

La cocina es uno de los espacios del hogar donde más se acumulan grasa, restos de comida y olores persistentes. Con el uso diario, el horno puede retener vapores, salpicaduras y residuos que no siempre se eliminan con una limpieza superficial y terminan impregnando el ambiente.
En este marco, especialistas en limpieza ecológica y mantenimiento del hogar señalan un truco casero simple, económico y cada vez más difundido: rociar vinagre blanco en el interior del horno apagado para ayudar a limpiar, neutralizar olores y aflojar la suciedad adherida.
Cuáles son los beneficios de rociar vinagre blanco en el interior del horno apagado
- Neutraliza malos olores: elimina aromas a comida quemada o grasa.
- Ayuda a desengrasar: afloja restos secos y pegados.
- Actúa como desinfectante natural: reduce bacterias en superficies internas.
- Facilita la limpieza posterior: requiere menos esfuerzo al frotar.
- Es económico y fácil de usar: solo se necesita vinagre blanco común.
¿Qué es el vinagre de limpieza y cómo funciona?
Antes de hablar sobre sus usos, es fundamental entender qué tipo de vinagre estamos usando. El vinagre blanco común que usamos en la cocina tiene una concentración de ácido acético del 4-5%, mientras que el vinagre de limpieza (específicamente diseñado para el hogar) posee entre 6-10% de ácido acético, lo que lo hace más potente para tareas de limpieza.
El ácido acético es el ingrediente activo que le confiere al vinagre sus propiedades limpiadoras. Según información de Revista Limpiezas y Clim Profesional, este componente actúa como desengrasante natural, elimina depósitos minerales y neutraliza olores, convirtiéndolo en un producto multiuso para el hogar.
Los beneficios de rociar vinagre en la entrada: mitos y realidades
Poder de limpieza: más allá de lo superficial
El vinagre blanco es efectivo para remover suciedad cotidiana, manchas de grasa y residuos que se acumulan en pisos, marcos de puertas y superficies de alto tránsito. Su acidez natural disuelve la mugre sin dejar compuestos tóxicos ni vapores agresivos, lo que lo convierte en una opción segura para hogares con chicos, mascotas o personas con sensibilidad química.

Sin embargo, es importante conocer sus limitaciones en cuanto a materiales. Según expertos consultados por El Mueble y Cleanipedia Argentina, el vinagre no debe usarse en mármol, piedra natural, granito o cemento, ya que su acidez puede causar manchas permanentes o deteriorar estos materiales.
¿Realmente desinfecta? Lo que dice la ciencia
Aquí es donde la información se vuelve más compleja. Aunque el vinagre tiene propiedades antibacterianas comprobadas, su efectividad como desinfectante es limitada.
Según información del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, citados por El Cronista y El Español, el vinagre no está registrado oficialmente como desinfectante, ya que no elimina el 99.9% de las bacterias y virus que requiere un producto para ser considerado desinfectante.
Alex Berezow, vicepresidente de comunicaciones científicas del Consejo Americano de Ciencia y Salud, explicó en Business Insider que el vinagre tiene propiedades desinfectantes limitadas, alcanzando apenas un 10% de efectividad contra ciertos patógenos.
No obstante, un estudio publicado en la Revista Boletín Redipe sobre el efecto bactericida del ácido acético demostró que el vinagre puede degradar y reducir la presencia de ciertas bacterias cuando se usa en concentraciones adecuadas y con tiempo de exposición suficiente. Otro estudio de la Universidad Científica del Sur de Perú, publicado en la International Journal of Dentistry, confirmó que el vinagre blanco fue uno de los agentes más efectivos contra la bacteria Enterococcus faecalis.

El vinagre puede reducir bacterias comunes en superficies hogareñas, pero no reemplaza a desinfectantes certificados como la lavandina diluida o el alcohol al 70% cuando se necesita una desinfección profunda.
Repelente natural de insectos: el uso más efectivo
Uno de los beneficios más destacados del vinagre en la entrada del hogar es su capacidad para actuar como repelente natural de insectos, especialmente hormigas.
Las hormigas se comunican mediante feromonas químicas que dejan en su recorrido para guiar a otras hacia fuentes de alimento. El vinagre, con su fuerte olor y acidez, destruye estos rastros químicos, desorientando a las hormigas y evitando que regresen.

El sitio especializado HAMA (control de plagas profesional) y el portal La Voz de Puertollano confirman que el vinagre blanco es efectivo para ahuyentar no solo hormigas, sino también mosquitos y otros insectos pequeños cuando se aplica en marcos de puertas, ventanas y puntos de acceso.
¿Cómo funciona? El aroma penetrante del vinagre interfiere con el sentido del olfato de los insectos, volviéndolo un ambiente desagradable para ellos sin ser tóxico para humanos o mascotas.
Eliminación de olores: neutralizador natural
El vinagre actúa como neutralizador de malos olores gracias a su acidez. Según Nuevo Estilo y Vinagre a Granel, puede eliminar olores persistentes en textiles, recipientes, alfombras y espacios cerrados. Al aplicarlo en la entrada, ayuda a neutralizar los olores que ingresan desde la calle o que se acumulan por la humedad.
Cómo aplicar vinagre en la entrada de tu casa: guía práctica
Según las recomendaciones de expertos en limpieza consultados por Cleanipedia Argentina y Fabuloso:
Receta básica:
- 1 parte de vinagre blanco.
- 2 partes de agua.
- Botella con pulverizador.

Versión reforzada para repeler insectos:
- Partes iguales de vinagre blanco y agua.
- Opcional: unas gotas de aceite esencial de menta, eucalipto o lavanda para potenciar el efecto repelente y mejorar el aroma.
Aplicación paso a paso
- Limpiar primero: barré o aspirá la zona para eliminar suciedad superficial.
- Pulverizar: rociá la solución de vinagre en pisos, marcos de puertas y ventanas, prestando especial atención a grietas y juntas.
- Dejar actuar: permitir que actúe por 5-10 minutos.
- Secar: pasar un paño limpio o papel absorbente.
- Frecuencia: repetir semanalmente o cuando sea necesario reforzar la protección.
La clave está en conocer sus capacidades reales y complementarlo con otros productos cuando la situación lo requiera.















