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Originaria de las granjas escocesas, la raza Scottish Fold destaca en el universo de las mascotas por su estética inconfundible y su carácter afectuoso.

Sin embargo, la particular forma de sus orejas dobladas no responde a un mero atributo estético, sino a un rasgo genético específico que ha transformado la historia de estos felinos.

Comprender la genética que determina su apariencia, junto con los cuidados particulares de su pelaje y las pautas de crianza responsable, resulta fundamental para asegurar el bienestar integral de estos animales en el hogar, de acuerdo con los registros y directrices oficiales de la Cat Fanciers’ Association (CFA).

El origen de la raza y la mutación genética que dio lugar a sus orejas dobladas

La historia del Scottish Fold comenzó en 1961 en la región de Tayside, Escocia, cuando el pastor William Ross descubrió a Susie, una gata blanca de granja con las orejas caídas hacia adelante.

La peculiaridad de su aspecto captó la atención de Ross, quien adoptó a una de las crías de Susie llamada Snooks. Al cruzar a Snooks con felinos domésticos y ejemplares de la raza British Shorthair, se comprobó que el rasgo de las orejas plegadas se transmitía mediante un gen dominante resultado de una mutación genética espontánea.

La raza obtuvo el reconocimiento de campeonato por parte de la Cat Fanciers’ Association (CFA) en 1978 para la variedad de pelo corto, y en 1992 para la de pelo largo. Posteriormente, en 2022, la CFA incorporó oficialmente a los ejemplares de orejas rectas dentro del estándar de competición, estructurando la raza en cuatro divisiones oficiales:

  • Scottish Fold de pelo corto: ejemplares tradicionales con orejas plegadas y manto denso y corto.
  • Scottish Fold de pelo largo: variante con orejas plegadas y pelaje semi-largo (conocida en otras organizaciones como Highland Fold).
  • Scottish Straight (pelo corto): gatos de orejas rectas y erguidas que comparten la misma complexión y temperamento que los ejemplares con pliegue.
  • Scottish Straight Longhair: variante de pelo largo con orejas rectas, incorporada formalmente al estándar de competición en 2022.
Se comprobó que el rasgo de las orejas plegadas se transmitía mediante un gen dominante resultado de una mutación genética espontánea.
Se comprobó que el rasgo de las orejas plegadas se transmitía mediante un gen dominante resultado de una mutación genética espontánea. El Cronista

Cuidado del pelaje y prácticas de crianza responsable para proteger la salud de la raza

A pesar de su abundancia, el manto del Scottish Fold resulta sencillo de mantener. Un cepillado semanal es suficiente para remover el pelo muerto en la variedad de pelo corto, mientras que los ejemplares de pelo largo requieren peinados más frecuentes para prevenir la formación de nudos.

Aunque mudan pelo durante todo el año, los períodos de mayor desprendimiento suceden en primavera y otoño.

En lo que respecta a su crianza, la mutación genética que pliega las orejas puede desencadenar problemas de artritis o rigidez ósea si se cruzan dos ejemplares con orejas caídas. Por este motivo, los criadores éticos aparean exclusivamente felinos de orejas dobladas con ejemplares de orejas rectas y efectúan pruebas de ADN.

Una forma clave de evaluar la salud de un Scottish Fold es verificar la flexibilidad de su cola, ya que la rigidez en esa zona suele constituir un indicador temprano de afecciones articulares.

El temperamento equilibrado y los rasgos físicos que definen al “gato búho”

El aspecto físico del Scottish Fold se caracteriza predominantemente por las formas redondeadas: desde su cabeza y sus ojos prominentes hasta las puntas de sus orejas, las cuales no afectan en absoluto su capacidad auditiva.

Poseen un cuerpo musculoso de tamaño mediano y un cuello corto. Además, suelen adoptar posturas curiosas, como sentarse sobre sus patas traseras al estilo de los perritos de la pradera cuando algo capta su atención.

En cuanto a su comportamiento, son gatos hogareños, cariñosos, inteligentes y de temperamento muy equilibrado. Se adaptan con paciencia a la convivencia con niños y disfrutan de la compañía de sus dueños, a quienes suelen seguir por la casa entablando maullidos suaves.

Aunque son tranquilos y tolerantes, no llevan bien la soledad prolongada y pueden requerir un tiempo de adaptación frente a extraños u otros animales que interpreten sus orejas plegadas como una postura defensiva.