

En Argentina, no alcanza con ser hijo, cónyuge o figurar en un testamento para cobrar una herencia, ya que la Ley de Sucesiones contempla situaciones concretas en las que una persona puede quedar excluida del reparto de bienes si su conducta frente al causante fue considerada grave.
En estos casos se aplica la figura de “indignidad para suceder” o se los cataloga como “herederos indignos”, lo cual puede dejar sin herencia a familiares directos o a quienes estuvieran designados como receptores de patrimonio dentro de un testamento.
Qué es la indignidad para suceder
La indignidad para suceder es una sanción jurídica que impide heredar cuando se acreditan actos graves contra el causante. No obstante, esta figura no se aplica de forma automática y requiere una declaración judicial.

Además, el eje central de esta carátula dentro de una sucesión tiene como finalidad garantizar que solo las personas moralmente aptas puedan beneficiarse de una herencia.
De tal modo, el Código Civil y Comercial de la Nación regula esta figura y establece cuáles son las situaciones en las que se puede aplicar dentro de un proceso sucesorio.
Cuándo se aplica la indignidad para suceder
- Homicidio o tentativa de homicidio: cuando el heredero o legatario mató o intentó matar al causante, de forma directa o indirecta, pierde el derecho a heredar. También alcanza a herederos cómplices e instigadores.
- Acusación calumniosa: se configura si el heredero denunció falsamente al causante por un delito grave que implique pena de prisión.
- Violencia física o moral grave: incluye actos de maltrato que afecten la integridad o la dignidad del causante, tanto física como psicológicamente.
- Fraude en la sucesión: ocurre cuando el heredero oculta, destruye, altera o falsifica el testamento para obtener un beneficio indebido.
- Negativa a prestar alimentos: aplica cuando una persona legalmente obligada a asistir al causante se niega a hacerlo sin justificación válida.

Por su parte, estas conductas deben ser probadas en juicio para que el juez determine la exclusión del heredero.
Cuáles son las consecuencias de la declaración de indignidad
Una vez declarada, la persona queda fuera de la sucesión, como si nunca hubiera sido llamada a heredar. El impacto alcanza tanto a herederos forzosos como a beneficiarios designados.
Entre las consecuencias más relevantes se encuentran:
- Pérdida del derecho a heredar bienes: se pierde toda potestad para recibir el patrimonio perteneciente al causante.
- Devolución de los bienes ya percibidos: en caso de haber recibido una porción de la herencia, debe entregarlos nuevamente para que se herede entre el resto de los receptores.
- Nulidad de actos jurídicos realizados sobre esos bienes: se declarará la nulidad sobre cualquier acción jurídica, como puede ser la venta de un bien recibido, y no podrá efectuarse.













