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El bicarbonato de sodio es uno de los productos más utilizados en los trucos de limpieza del hogar gracias a su versatilidad. Además de emplearse para neutralizar olores o eliminar humedad en distintos ambientes, también puede convertirse en un gran aliado para el cuidado del calzado.

Cada vez más personas recurren a este método para conservar sus zapatillas en buen estado, especialmente durante el invierno, cuando la humedad y la transpiración favorecen la aparición de malos olores. Su aplicación es sencilla y puede complementar la limpieza habitual sin necesidad de productos costosos.

Por qué conviene poner bicarbonato de sodio dentro de las zapatillas

Antes de utilizar cualquier remedio casero es importante conocer las propiedades de cada ingrediente. En el caso del bicarbonato de sodio, se trata de un compuesto de origen mineral que también tiene aplicaciones en la cocina, aunque destaca especialmente por su capacidad para absorber humedad y contribuir a la limpieza de diferentes superficies.

Los especialistas recomiendan hacerlo a mano con agua tibia y un detergente suave para evitar deformaciones o daños (Fuente: archivo).

Al colocarlo en el interior del calzado, actúa como un desodorante natural que ayuda a disminuir los malos olores al absorber el exceso de humedad. Además, crear un ambiente más seco dificulta la aparición de hongos y moho. También puede utilizarse para limpiar plantillas y cordones, favoreciendo un mejor mantenimiento de las zapatillas cuando se combina con una higiene y ventilación adecuadas.

Cómo aplicar este truco y qué hacer para secar las zapatillas en invierno

Para aprovechar sus beneficios, basta con espolvorear una pequeña cantidad de bicarbonato dentro de las zapatillas y dejar que actúe durante varias horas. Luego solo hay que retirar el excedente antes de volver a utilizarlas. Este procedimiento resulta especialmente útil en épocas de bajas temperaturas, cuando el calzado suele acumular más humedad por el uso diario.

Si además es necesario lavarlas, los especialistas recomiendan hacerlo a mano con agua tibia y un detergente suave para evitar deformaciones o daños. A la hora del secado, lo más conveniente es prescindir de secadoras y calefactores, apoyar las zapatillas sobre toallas que absorban la humedad y dejarlas en un lugar bien ventilado donde puedan recibir luz solar durante el día.