

Los rieles de las ventanas corredizas suelen acumular polvo, restos de humedad y suciedad difícil de quitar.
Limpiarlos puede ser una tarea tediosa, pero un truco simple con papel aluminio se convirtió en tendencia porque permite dejar esta zona impecable sin esfuerzo y sin productos costosos.
Este método no solo elimina la mugre, también mejora el movimiento de la ventana y ayuda a prevenir la oxidación. Aquí te contamos cómo hacerlo y por qué funciona.
¿Por qué usar papel aluminio en los rieles?
El papel aluminio actúa como un limpiador mecánico. Al frotarlo en forma de bolita sobre el riel, arrastra la suciedad incrustada sin rayar la superficie y llega a los rincones más difíciles. Además:
- Mejora el deslizamiento de la ventana al eliminar restos que traban el paso.
- Reduce la humedad, evitando acumulación de agua que genera óxido y malos olores.

¿Cómo aplicar el truco paso a paso?
- Arrugá un trozo de papel aluminio formando una bolita.
- Si el riel está muy sucio, rociá vinagre o agua tibia antes de comenzar.
- Frotá la bolita por todo el riel, insistiendo en las zonas más complicadas.
- Retirá los restos con un trapo seco o una aspiradora.
- Para una limpieza profunda, pasá un paño húmedo al final.
¿Cada cuánto conviene limpiar los rieles?
Lo ideal es hacerlo una vez al mes. Si vivís en zonas con mucho polvo o humedad, repetí el proceso cada 15 días para mantener las ventanas en buen estado y evitar problemas de deslizamiento.
Si querés un resultado más completo, combiná el papel aluminio con bicarbonato y vinagre. Esta mezcla ayuda a desinfectar y eliminar restos difíciles sin dañar el material.













