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La papa es uno de los alimentos más consumidos en los hogares por su versatilidad, su valor nutricional y su precio accesible. Sin embargo, a la hora de comprar, muchas personas dudan entre elegir papa blanca o papa negra.

Aunque a simple vista el cambio más evidente es el color de la cáscara, especialistas en alimentación explican que cada variedad tiene características particulares en cuanto a textura, sabor, cantidad de almidón y usos en la cocina.

¿Qué diferencia hay entre la papa blanca y la papa negra?

La principal diferencia entre la papa blanca y la papa negra se encuentra en la variedad del tubérculo, lo que influye en su composición y comportamiento durante la cocción.

La papa blanca posee una cáscara clara y una pulpa más suave. Generalmente contiene una mayor proporción de agua y menos almidón, por lo que mantiene mejor su forma al hervirse. Esto la convierte en una excelente opción para preparaciones donde se busca que los trozos no se desarmen.

Por su parte, la papa negra presenta una piel más oscura y una pulpa ligeramente amarillenta. Tiene un contenido de almidón más elevado, lo que le aporta una textura más seca y harinosa una vez cocida. Gracias a esta característica, suele ser la preferida para hacer puré, papas al horno, ñoquis y papas fritas, ya que logra un interior más esponjoso y una mejor crocancia.

En cuanto al valor nutricional, ambas aportan carbohidratos complejos, fibra, vitamina C, vitamina B6, potasio y antioxidantes.

Papa blanca o papa negra: cuáles son las diferencias, cuál recomiendan comprar los expertos y cómo elegir la de mejor calidad. Fuente: Shutterstock

¿Cuál recomiendan comprar los expertos?

Los especialistas coinciden en que no existe una papa “mejor” que otra de forma absoluta. La elección depende principalmente del uso culinario que se le dará.

Si el objetivo es preparar:

  • Puré: la papa negra suele ofrecer mejores resultados por su mayor contenido de almidón.
  • Papas fritas: la papa negra también es una de las más recomendadas porque absorbe menos aceite y queda más crocante.
  • Ensaladas o papas hervidas: la papa blanca conserva mejor su estructura y evita que los trozos se rompan.
  • Guisos y estofados: la papa blanca mantiene su consistencia durante la cocción prolongada.

Cómo elegir una buena papa

Más allá de optar por papa blanca o negra, existen algunos aspectos que ayudan a identificar un producto de buena calidad.

Al momento de la compra se recomienda elegir papas que:

  • Tengan una piel firme y sin arrugas;
  • no presenten brotes o raíces;
  • estén libres de golpes, manchas oscuras o zonas blandas;
  • no tengan partes verdes, ya que indican la presencia de solanina, una sustancia que puede resultar tóxica en grandes cantidades;
  • sean pesadas para su tamaño, señal de que conservan una buena cantidad de agua.

Además, los especialistas aconsejan almacenarlas en un lugar fresco, seco y oscuro, evitando la heladera, ya que las bajas temperaturas pueden alterar el almidón y modificar su sabor al cocinarse.