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Cada vez que pelamos una papa, lo habitual es que sus cáscaras terminen en la basura. Sin embargo, este simple gesto desperdicia un recurso valioso para el jardín.

Las cáscaras contienen potasio, fósforo y magnesio, minerales esenciales para que las plantas crezcan sanas y florezcan. Reutilizarlas no solo mejora el suelo, también reduce residuos en casa.

¿Cómo usar las cáscaras de papa para nutrir el suelo?

Hay dos formas prácticas de aprovecharlas:

  • En el compost: mezcla las cáscaras con otros restos orgánicos. En pocas semanas se transformarán en un abono rico en nutrientes.
  • Enterradas en la tierra: colócalas cerca de las raíces. Al descomponerse, liberan minerales que fortalecen las plantas.

Beneficios para tu jardín

  • Aportan nutrientes que estimulan el crecimiento.
  • Mejoran la estructura del suelo, haciéndolo más aireado y fértil.
  • Ayudan a retener la humedad, clave en épocas de calor.
  • Reducen la cantidad de basura orgánica en tu hogar.

Precauciones antes de usarlas

Aunque son muy útiles, conviene tomar algunos recaudos:

  • Evita colocarlas frescas: pueden atraer insectos y hongos. Déjalas secar antes de usarlas.
  • Cuidado con pesticidas: si las papas fueron tratadas, no uses las cáscaras en plantas comestibles.
  • Descarta las que tengan brotes verdes o manchas negras: pueden contener toxinas dañinas para algunas especies.

Un aliado natural para tu jardín

Reutilizar las cáscaras de papa es una práctica sencilla, económica y sostenible. Con pequeños cuidados, se convierten en un fertilizante natural que mejora la salud del suelo y potencia el crecimiento de tus plantas.