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El moho es un tipo de hongo que crece en ambientes húmedos y con poca ventilación. Su presencia en paredes y techos es habitual en viviendas con condensación o filtraciones. Según el Ministerio de Salud, la exposición prolongada a esporas de moho puede provocar alergias, irritación ocular y problemas respiratorios.
Este tipo de microorganismo suele reproducirse con rapidez cuando la humedad ambiente supera el 60%. En esas condiciones, las manchas oscuras comienzan a expandirse y pueden afectar distintos materiales porosos. En casos de humedad estructural, el crecimiento puede ser constante si no se corrige la causa principal.

Los síntomas más frecuentes entre las personas que conviven con moho incluyen estornudos, congestión nasal y tos. En personas con asma o con defensas bajas, la exposición puede agravar cuadros preexistentes. De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, los niños y adultos mayores integran los grupos de mayor sensibilidad.
Por este motivo, la eliminación del moho y la corrección de la humedad son medidas esenciales para prevenir consecuencias en la salud. Su tratamiento debe complementarse con acciones de ventilación y control de humedad interior.
Trucos naturales recomendados para eliminar el moho de las paredes
Entre las alternativas disponibles, existen ingredientes de uso cotidiano que permiten remover el moho sin emplear productos agresivos. Según información del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el vinagre blanco, el bicarbonato y el agua oxigenada son desinfectantes aptos para uso doméstico.
El vinagre blanco actúa como antimicrobiano natural y puede utilizarse sobre superficies afectadas por hongos. Su uso es seguro y no desprende gases tóxicos. La aplicación debe realizarse siempre sobre la zona seca para favorecer la penetración.

El agua oxigenada al 3% también es eficaz para desinfectar superficies lavables. Este compuesto se utiliza en tareas de higiene y es reconocido por su acción antiséptica. Para mejores resultados, se recomienda aplicarlo directamente con un pulverizador.
El bicarbonato de sodio aporta acción abrasiva suave, útil para remover manchas adheridas. Su combinación con vinagre genera una reacción efervescente que ayuda a desprender la suciedad. Estas sustancias no dañan pintura ni textiles cercanos.
Estos métodos se recomiendan especialmente en ambientes cerrados, ya que no liberan vapores irritantes y pueden aplicarse sin riesgo para personas con alergias o sensibilidad respiratoria.
Cómo utilizar vinagre para remover el moho de manera rápida
Para limpiar con vinagre, se debe mezclar la misma cantidad de este producto con agua. El Ministerio de Salud indica que este compuesto posee propiedades antimicrobianas adecuadas para tareas de desinfección básica. La mezcla debe colocarse en un rociador.
Una vez aplicado, el vinagre debe actuar durante al menos 30 minutos para que logre penetrar la superficie. En este período, se recomienda mantener la ventilación del ambiente para favorecer la evaporación del exceso de humedad.

Después del reposo, puede frotarse la zona con un cepillo de cerdas firmes para desprender manchas. De ser necesario, la aplicación puede repetirse en casos de moho persistente. Las superficies deben secarse por completo para evitar que la humedad reinicie el proceso de proliferación.
El vinagre puede utilizarse también como medida preventiva. Su aplicación periódica sobre zonas propensas a la humedad reduce el riesgo de desarrollo de hongos. No genera manchas ni deterioro sobre paredes pintadas.
Cómo preparar y aplicar la pasta de bicarbonato para limpieza profunda
La pasta de bicarbonato se prepara combinando un cuarto de taza de agua tibia, tres cuartos de taza de vinagre y dos cucharadas de bicarbonato. Esta mezcla produce una reacción espumosa que ayuda a aflojar la suciedad adherida. Según el INTI, estos ingredientes son aptos para uso doméstico y no representan riesgo tóxico.
Debe aplicarse directamente sobre la mancha de humedad, cubriendo toda la superficie afectada. El tiempo recomendado de actuación es de 30 minutos para asegurar que la mezcla actúe sobre las capas superficiales del hongo.

Una vez cumplido este tiempo, se debe frotar con un cepillo para desprender residuos. Luego, la superficie debe enjuagarse con agua caliente para eliminar restos de la pasta. Este procedimiento puede repetirse una vez más si la mancha persiste.
El bicarbonato contribuye, además, a neutralizar olores que suelen asociarse con paredes húmedas. Su uso es compatible con otras medidas de ventilación y control de humedad interior.
Consejos para prevenir la aparición de humedad y moho en el hogar
Mantener la humedad relativa por debajo del 60% es clave para evitar la proliferación de hongos. Según el Servicio Meteorológico Nacional, la humedad elevada dentro de una vivienda favorece el desarrollo de moho incluso en superficies recién limpiadas.
La ventilación frecuente en baños y cocinas es fundamental, ya que estos ambientes concentran la mayor cantidad de vapor. Abrir ventanas durante algunos minutos por día ayuda a renovar el aire interior y disminuir la condensación.
Los deshumidificadores son útiles en zonas donde persisten problemas de humedad ambiental. Algunos modelos cuentan con sensores que permiten regular automáticamente su funcionamiento, manteniendo el nivel adecuado.
También se recomienda mantener una temperatura interior entre 18°C y 20°C. Según el Ministerio de Obras Públicas, estas condiciones reducen la condensación en paredes frías. Mantener la vivienda seca es esencial para reducir la posibilidad de aparición de manchas de humedad y moho.
















