La tortilla de papas es uno de esos platos que nunca fallan, ya que es económica, rendidora y capaz de resolver cualquier comida sin complicaciones. Sin embargo, lograr una versión ligera, sin freír en abundante aceite y sin resignar sabor, se convirtió en uno de los desafíos de quienes buscan comer más saludable.
En los últimos años surgieron distintas alternativas donde se prepara la papa hervida, cocción al vapor o incluso microondas, aunque muchas veces el resultado se queda corto en textura y humedad.
¿Cómo hacer tortilla de papa de forma saludable?
Una solución práctica y saludable para hacer tortilla de papa es asar las patatas enteras con piel en la freidora de aire para que mantengan la humedad natural, absorban mejor el huevo y logren una textura más cercana a la receta tradicional.
El truco es dejar reposar las patatas ya asadas hasta que enfríen por completo para provocar un fenómeno llamado retrogradación del almidón, que convierte parte del almidón digerible en almidón resistente. Además de aportar una sensación de mayor saciedad, este proceso tiene beneficios prebióticos que favorecen el equilibrio intestinal.
Este método no solo reduce calorías, sino que acelera el proceso y evita la limpieza engorrosa típica de la fritura. Y para el momento del salteado final, muchos cocineros recomiendan recurrir a utensilios que aseguren una cocción pareja y sin grasa, como la sartén antiadherente que ofrece la marca Hudson.
En este punto, sartenes como la Hudson Profunda Antiadherente de 24 cm, conocida por su superficie que evita que el huevo se adhiera y facilita el giro final, resultan especialmente cómodas para este tipo de preparaciones.
En la práctica, esta versión requiere apenas tres pasos clave: asar las patatas con piel, dejarlas enfriar y luego integrarlas al huevo batido. Si se elige sumar cebolla, conviene pocharla aparte con una mínima cantidad de aceite, siempre con fuego bajo para obtener su dulzura natural.
Una vez unidas las patatas y la cebolla, el cocinado final necesita una sartén que distribuya el calor de manera uniforme para evitar que la tortilla se rompa al girarla. Aquí entra nuevamente en juego el uso de un utensilio profundo y antiadherente: permite dorar ligeramente sin necesidad de utilizar más aceite y facilita un volteo seguro.
El resultado es una tortilla más jugosa que la versión hecha con patatas en microondas o freidora de aire directa, más sabrosa que la versión hervida y más liviana que la tradicional frita en aceite.