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Cada vez más personas buscan actividades físicas que sean amables con el cuerpo pero, al mismo tiempo, aporten resultados reales para la salud. En ese escenario, correr y caminar siempre figuraron entre las opciones más recomendadas por su accesibilidad y eficacia.
Pero, según nuevas investigaciones, existe una alternativa cotidiana que podría ofrecer aún más beneficios para el corazón. Se trata de una práctica sencilla, económica y completamente accesible, que no requiere suscripciones en gimnasios, máquinas ni inversiones en equipamiento especializado.
¿Cuál es el mejor ejercicio para el corazón?
El ejercicio en cuestión es el rucking, una tendencia en crecimiento que combina la simpleza de caminar con el estímulo adicional del peso. Con origen en los entrenamientos militares, se trata de caminar llevando una mochila, chaleco lastrado o cualquier carga estable en la espalda.

Este entrenamiento potencia la quema de calorías, aumenta la fuerza y mejora la capacidad cardiorrespiratoria, sin impacto excesivo sobre las articulaciones.
Beneficios del rucking
El rucking se volvió popular porque transforma una caminata común en una actividad que combina cardio y fuerza en un solo movimiento. Estos son algunos de sus beneficios principales:
- Quema más calorías que caminar
- Fortalece músculos clave sin impacto
- Ayuda a frenar la pérdida de masa muscular
- Mejora el ánimo y reduce el estrés
- Actividad accesible y sostenible

¿Cómo empezar a practicar rucking?
Aunque es una actividad segura y de bajo impacto, conviene comenzar con progresión para evitar lesiones y aprovechar al máximo sus beneficios. Estas son algunas recomendaciones:
- Empezar con poco peso: entre 2 y 6 kilos, o aproximadamente el 10% del peso corporal.
- Cuidar la técnica: para caminar de manera segura, se recomienda mantener la espalda recta, llevar los hombros hacia atrás, mirar al frente, evitar inclinarse hacia adelante y distribuir el peso de manera uniforme dentro de la mochila.
- Aumentar la carga de forma gradual: después de unas semanas, cuando el cuerpo se adapte, se puede aumentar el peso lentamente o extender la duración de la caminata.
- Elegir rutas seguras y cómodas: empezar en terrenos planos y luego sumar pequeñas pendientes para aumentar el desafío.
- Priorizar una mochila adecuada: debe ser resistente, cómoda y con tiras gruesas para evitar molestias en hombros y espalda.













