

A la hora de hacer un asado existen una variedad de trucos que ayudan a mejorar la cocción de la carne.
Sin embargo, hay uno que no es muy conocido y que puede hacer la diferencia: echarle bicarbonato al fuego del asado. Si bien sorprende a más de uno, su utilización tiene una respuesta química que se ve reflejado en el momento.
Para qué sirve el bicarbonato de sodio al fuego del asado
La clave está en entender qué le pasa al bicarbonato cuando entra en contacto con el calor intenso. Al descomponerse, libera dióxido de carbono y agua, lo que produce una combustión más limpia, brasas más parejas y, sobre todo, mucho menos humo negro durante la cocción.
El humo denso y oscuro que aparece en pleno asado no es solo molesto para el asador: también es un problema para la carne. Ese humo, que surge principalmente cuando la grasa cae sobre las brasas, impregna los cortes con un sabor amargo que arruina el resultado final.

En este contexto, el bicarbonato actúa como un agente neutralizador. Al espolvorearlo sobre las brasas en el momento exacto en que cae la grasa, reduce de forma inmediata esa nube negra y evita que la carne se impregne con sabores no deseados.
Es importante remarcar que no altera el gusto de la carne, no es tóxico y no deja rastro perceptible en el resultado final.

Además de reducir el humo, colabora en una combustión más pareja y duradera. Las brasas que se forman son más estables, lo que permite cocinar con temperatura constante sin sobresaltos.
Cuándo y cómo usarlo para que funcione bien
Los parrilleros que ya incorporaron este truco recomiendan:
- Antes de encender el fuego: espolvorear una o dos cucharadas sobre los troncos de leña. El calor hará el resto al momento de la combustión
- Durante la cocción: si aparece humo negro en exceso, agregar una pizca directamente sobre las brasas donde cae la grasa. El efecto es casi inmediato
- No exagerar con la cantidad: con una o dos cucharadas por tanda es suficiente.
Cabe destacar que este truco se utiliza principalmente para asados a leña o con carbón. Sin embargo, también funciona con carbón cuando la leña está húmeda o tiene impurezas que generan humo desagradable.













