

Las soluciones caseras para la limpieza volvieron a ganar lugar en muchos hogares, especialmente entre quienes buscan métodos simples y accesibles para mantener utensilios en buen estado sin recurrir a productos industriales. Dentro de esas alternativas, una mezcla a base de cáscara de papa y bicarbonato de sodio se popularizó por su capacidad para remover manchas de óxido en superficies metálicas como ollas o sartenes.
El efecto de esta preparación se explica por las propiedades de cada ingrediente. El bicarbonato de sodio actúa como limpiador abrasivo suave, capaz de desprender la capa oxidada del metal. A su vez, la cáscara de papa contiene ácido oxálico, un compuesto natural que contribuye a disolver el óxido acumulado.
La acción conjunta facilita la eliminación de manchas sin deteriorar el material, lo que la convierte en una opción útil para utensilios de hierro o acero que se oxidan con el uso y la humedad.
Cómo aplicar la mezcla, paso a paso
Para poner en práctica este método no se necesitan herramientas especiales ni productos costosos. El procedimiento consiste en:
- Espolvorear bicarbonato sobre la zona oxidada.
- Colocar cáscaras de papa sobre la superficie afectada o insertar el objeto en una papa cortada.
- Dejar actuar durante la noche.
- Al día siguiente, cepillar bajo agua corriente para retirar los restos de óxido.

Si las manchas persisten, el proceso puede repetirse. Una vez limpio, es importante secar bien el utensilio para evitar que el óxido vuelva a aparecer.
Cómo prevenir el óxido en utensilios de cocina
Para mantener las sartenes de hierro en buen estado, el punto clave es evitar la humedad. Después de cada lavado, conviene secarlas con un paño limpio y guardarlas en un lugar seco.
También se puede aplicar una capa fina de aceite vegetal en el interior y exterior para proteger el metal. Si se almacenan varias piezas juntas, colocar papel entre ellas ayuda a prevenir rayaduras y acumulación de humedad.

















