

La Plata podría dejar de ser la capital de la provincia de Buenos Aires si avanza una iniciativa que propone trasladar parte de la estructura administrativa bonaerense a Junín, una ciudad estratégica del noroeste provincial.
La propuesta fue impulsada por el exdiputado nacional Miguel Saredi y el ensayista Luis Gotte en el libro Junín, capital de los bonaerenses.
El planteo apunta a descentralizar la administración provincial, acercar las decisiones políticas a las zonas productivas y disminuir la concentración de poder en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
El proyecto no plantea, al menos inicialmente, trasladar todo el aparato estatal. La idea de sus impulsores es llevar a Junín al gobernador junto con una estructura acotada del Poder Ejecutivo, mientras La Plata conservaría su papel como centro educativo, científico, universitario y cultural.
¿Por qué Junín podría ser la nueva capital de Buenos Aires?
La elección de Junín está relacionada con su ubicación geográfica y con el papel que desempeña como centro regional. La ciudad concentra servicios sanitarios, educativos, comerciales y productivos que abastecen a buena parte del interior bonaerense.
Además, su ubicación permite conectarla con distintos corredores viales y con provincias cercanas, entre ellas Santa Fe y Córdoba. Para los impulsores de la iniciativa, esta posición podría favorecer una administración provincial más próxima a las actividades agropecuarias, industriales y a las economías regionales.

La historia ferroviaria también ocupa un lugar importante en la identidad de Junín. La llegada del ferrocarril en la década de 1880 marcó un antes y un después para la ciudad, mientras que la posterior instalación de grandes talleres ferroviarios contribuyó a generar empleo y acelerar su crecimiento urbano.
Según los impulsores del proyecto, parte de la infraestructura existente podría ser aprovechada para instalar allí dependencias gubernamentales. De esta manera, la eventual mudanza no requeriría necesariamente levantar una ciudad administrativa desde cero.
¿Por qué La Plata se convirtió en la capital bonaerense?
La posibilidad de trasladar la capital tiene un antecedente histórico dentro de la propia provincia: La Plata nació precisamente a partir de la necesidad de establecer una nueva sede gubernamental.
Hasta 1880, la ciudad de Buenos Aires cumplía simultáneamente el rol de capital nacional y bonaerense. Con la federalización de Buenos Aires, la provincia quedó sin una capital propia y tuvo que buscar una nueva ubicación para sus instituciones.
El entonces gobernador Dardo Rocha encabezó el proceso para definir dónde establecer la futura capital. Entre las alternativas estudiadas estuvieron Campana, Chascomús, Dolores, Mercedes, Quilmes, San Nicolás y Zárate.

Finalmente, la elección recayó sobre las Lomas de Ensenada, debido principalmente a su cercanía con el puerto y a las posibilidades de comunicación que ofrecía la zona. El 19 de noviembre de 1882 se colocó allí la piedra fundamental de La Plata.
El diseño de la nueva ciudad quedó en manos del ingeniero Pedro Benoit, quien desarrolló un trazado urbano caracterizado por diagonales, avenidas, plazas y espacios verdes. El proyecto respondía a las ideas urbanísticas e higienistas que comenzaban a ganar fuerza durante el siglo XIX.
Por sus características, La Plata terminó convirtiéndose en mucho más que una sede administrativa: pasó a ser uno de los grandes proyectos urbanísticos de la Argentina.
¿Se puede trasladar la capital de la provincia de Buenos Aires?
El eventual cambio de capital no podría concretarse únicamente mediante una decisión del gobernador. La Constitución de la provincia de Buenos Aires establece en su artículo 5 que La Plata es la capital provincial.
Por este motivo, una modificación permanente de la sede institucional requeriría atravesar un proceso político y jurídico de gran alcance, que podría incluir una reforma de la Constitución bonaerense.
También deberían evaluarse aspectos prácticos como el costo de una eventual mudanza, el traslado de trabajadores estatales, la infraestructura disponible en Junín, la ubicación de los ministerios y el funcionamiento de los poderes Legislativo y Judicial.
Por el momento, no existe una decisión oficial para trasladar la capital ni una mudanza confirmada. Se trata de una propuesta que busca instalar un debate sobre la organización territorial y política de la provincia.













