

Una peligrosa plaga que afecta a la producción agropecuaria puede desplazarse a gran velocidad y generar importantes daños cuando aumenta su población.
Por este motivo, el SENASA ha autorizado de manera excepcional productos para controlar distintas especies de langostas y tucuras en todo el país.
La principal preocupación está puesta en la Langosta Sudamericana, que tiene una capacidad de dispersión de hasta 150 kilómetros por día.
Además, puede pasar de un comportamiento solitario a uno gregario y formar grandes agrupamientos o mangas.
La autorización permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2027 y contempla también a la Tucura Quebrachera y la Tucura Sapo.
Qué decidió el SENASA para controlar la plaga
La Resolución SENASA N° 0059/2026, publicada a comienzos del corriente año, permite utilizar, de manera provisoria y excepcional, determinados principios activos para combatir las tres especies en todo el territorio nacional.

Para la Langosta Sudamericana, la Tucura Quebrachera y la Tucura Sapo se autorizaron cipermetrina, deltametrina, lambdacialotrina y diflubenzuron.
En el caso de la Tucura Sapo también se habilitó el dimetoato, aunque únicamente para su utilización como cebo tucuricida.
Por qué preocupa la Langosta Sudamericana
Las langostas y tucuras son insectos que pueden alimentarse de vegetación silvestre y cultivada.
La Langosta Sudamericana (Schistocerca cancellata) es considerada especialmente peligrosa por su capacidad para formar mangas y desplazarse grandes distancias.
Según el Programa Nacional de Langostas y Tucuras del SENASA, la especie puede dispersarse hasta 150 kilómetros por día y alimentarse de una gran variedad de plantas.
Por eso, la estrategia oficial se concentra en el monitoreo permanente, la detección temprana y el control de los focos, con el objetivo de evitar que las poblaciones aumenten y se dispersen hacia nuevas zonas productivas.
La langosta, además, tiene una particularidad que la diferencia de las tucuras: puede modificar su comportamiento y características según la densidad de población, pasando de una fase solitaria a una gregaria y formando agrupamientos.
Una plaga que tiene más de un siglo de historia en Argentina
La lucha contra las langostas tiene una larga historia en el país. Las primeras acciones estatales específicas comenzaron en 1891, con la creación de la Comisión Nacional de Extinción de la Langosta.
Actualmente, el Programa Nacional de Langostas y Tucuras del SENASA mantiene una estrategia basada principalmente en la prevención y el control temprano.
La nueva autorización busca que productores y organismos oficiales cuenten con herramientas disponibles ante la aparición de nuevos focos y puedan actuar antes de que la plaga alcance una mayor dispersión.










