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Un hallazgo sin precedentes sacudió al mundo de la arqueología mexicana. En las antiguas ruinas de Monte Albán, en el sureño estado de Oaxaca, se descubrió una tumba zapoteca de 1400 años de antigüedad en un estado de conservación extraordinario.

Este descubrimiento, calificado por las autoridades como “el más relevante de la última década”, promete revelar información crucial sobre la misteriosa civilización conocida como “La Gente de las Nubes”.

El hallazgo que cambia todo

Lo que comenzó como una denuncia anónima por saqueo en 2025 se convirtió en uno de los descubrimientos más importantes de la historia reciente de México. Cuando las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) acudieron al sitio para protegerlo, nunca imaginaron que bajo sus pies yacía un tesoro cultural que había permanecido oculto durante más de un milenio.

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum visitó personalmente las ruinas el 23 de enero, destacando que “este es el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década, debido a su alto nivel de conservación y la información que aporta”. Sus palabras subrayan la importancia histórica de este hallazgo para comprender mejor una de las civilizaciones precolombinas más enigmáticas de Mesoamérica.

Los zapotecas: arquitectos de una gran civilización

Los zapotecas, o Be’ena’a en su lengua nativa, dominaron el Valle de Oaxaca durante más de 2500 años, alcanzando su máximo esplendor entre el 500 a.C. y el 900 d.C. Monte Albán, su ciudad principal, llegó a albergar una impresionante población de 35.000 personas, convirtiéndose en uno de los centros urbanos más importantes de la época prehispánica.

Los zapotecas, o Be’ena’a en su lengua nativa, dominaron el Valle de Oaxaca durante más de 2500 años.
Los zapotecas, o Be’ena’a en su lengua nativa, dominaron el Valle de Oaxaca durante más de 2500 años.EFE

Esta civilización dejó un legado cultural extraordinario:

  • Desarrollaron un sistema de escritura jeroglífica.
  • Crearon un calendario de 260 días.
  • Construyeron monumentos monumentales y produjeron arte cerámico de gran valor.

Su sociedad compleja incluía campesinos, artesanos, guerreros, comerciantes, sacerdotes y gobernantes, todos organizados en una estructura social sofisticada.

Dentro de la tumba: un viaje al pasado

La tumba descubierta es una cápsula del tiempo que ofrece una ventana única a la cosmovisión zapoteca. Los murales vibrantes en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul adornan las paredes del recinto funerario, mostrando una procesión de personajes que portan bolsas de copal, el incienso ceremonial sagrado para los zapotecas.

El elemento más impresionante es sin duda el enorme búho tallado en la entrada, con el pico abierto revelando un rostro señorial. En la cultura zapoteca prehispánica, los búhos simbolizaban la noche y la muerte, y su presencia honraba a ancestros poderosos cuyos espíritus se creía que ascendían al cielo tras la muerte, concepto fundamental en su creencia de que provenían de las nubes y regresaban a ellas.

Las jambas de las puertas exhiben figuras femeninas y masculinas cuidadosamente labradas. Los arqueólogos especulan que estas representaciones podrían ser de los ancestros enterrados en el recinto, actuando como guardianes eternos del lugar sagrado.

Los zapotecas, o Be’ena’a en su lengua nativa, dominaron el Valle de Oaxaca durante más de 2500 años.
Los zapotecas, o Be’ena’a en su lengua nativa, dominaron el Valle de Oaxaca durante más de 2500 años.Instituto Nacional de Antropología e Historia

Simbolismo y cosmovisión revelados

La antecámara presenta un friso sobre el dintel con lápidas de piedra grabadas con nombres calendáricos, evidencia del sofisticado sistema de medición del tiempo zapoteca. Cada elemento arquitectónico y artístico de la tumba proporciona información valiosa sobre los rituales funerarios, la organización social y las creencias espirituales de esta antigua civilización.

La convicción zapoteca de que sus antepasados venían de las nubes y regresaban a los cielos después de la muerte permea cada aspecto del diseño de la tumba.

Esta cosmología única distinguía a los zapotecas de otras culturas mesoamericanas y se refleja en la ubicación de sus centros ceremoniales en las laderas de los cerros.

¿Qué más esconde el subsuelo de Oaxaca?

El descubrimiento podría ser solo la punta del iceberg. Marco Vigato, investigador independiente y fundador del Proyecto ARX, lidera estudios subterráneos cerca de la antigua ciudad zapoteca de Mitla. Utilizando tecnología no invasiva como radar de penetración terrestre y análisis de ruido sísmico, su equipo ha detectado cavidades subterráneas en las inmediaciones.

La convicción zapoteca de que sus antepasados venían de las nubes y regresaban a los cielos después de la muerte permea cada aspecto del diseño de la tumba.
La convicción zapoteca de que sus antepasados venían de las nubes y regresaban a los cielos después de la muerte permea cada aspecto del diseño de la tumba.Instituto Nacional de Antropología e Historia

“Las cuevas naturales en el área de Mitla fueron ocupadas y parcialmente modificadas por los humanos durante miles de años”, explicó Vigato.

Los túneles y cámaras detectados se extienden a más de 15 metros de profundidad, sugiriendo la posibilidad de estructuras zapotecas adicionales o incluso construcciones más antiguas aún por descubrir.

Preservación y legado vivo

La tumba ha sido puesta bajo resguardo del Ministerio de Cultura mexicano, donde especialistas de diversas disciplinas realizarán estudios arqueológicos, epigráficos y de antropología física sobre los fragmentos óseos encontrados. Este trabajo multidisciplinario permitirá una comprensión más profunda de la vida, creencias y prácticas de los antiguos zapotecas.

Es importante destacar que la cultura zapoteca nunca desapareció completamente. Aunque su influencia política declinó alrededor del año 900 d.C., hoy más de 400.000 zapotecas viven en el estado de Oaxaca, preservando tradiciones y modos de vida que conectan el pasado prehispánico con el presente.

“Este es el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década, debido a su alto nivel de conservación y la información que aporta”

Claudia Sheinbaum, presidenta de México.

Un tesoro para la humanidad

Este descubrimiento representa “un ejemplo convincente de la antigua grandeza de México”, como afirmó la presidenta Sheinbaum. La tumba no solo es un testimonio de la sofisticación cultural y artística de los zapotecas, sino también un recordatorio de la riqueza arqueológica que aún permanece oculta bajo tierra.

Después de 1400 años en silencio, la tumba zapoteca comienza a revelar sus secretos, ofreciendo a arqueólogos e historiadores información invaluable sobre una civilización que se autodenominaba “La Gente de las Nubes”.

Cada fresco, cada talla en piedra, cada símbolo calendárico es una pieza del rompecabezas que ayuda a comprender mejor la complejidad y grandeza de las culturas precolombinas de México.