Histora del crimen

Hizo millones estafando inmigrantes pero murió en la ruina: la historia del inventor del "Esquema Ponzi"

A 70 años de su muerte, Carlo Ponzi sigue vigente en la estafa que lleva su nombre. Sin embargo, a pesar de haberla hecha infame a nivel mundial, no fue él quien la inventó.

El sueño de ganar millones es algo que mueve a personas de todo el mundo. Todos los días hay personas que están ideando formas de ganar dinero, ya sea inventando un nuevo producto, ideando proyectos o diseñando la próxima app del momento. La contracara de esto son las personas que buscan ser millonarias estafando a quienes, por deseo o necesidad, necesitan obtener dinero en poco tiempo y de la manera más sencilla posible.

El esquema Ponzi es una de las estafas que más se utilizan con esos fines. La promesa siempre es la misma: a partir de una inversión, se le promete a una persona un rendimiento más grande que el que podría tener en la bolsa o con un plazo fijo. La realidad es que el dinero que aporta uno de los inversores se utiliza para pagarle a otro, haciendo necesario que entren cada vez más personas para que el flujo de dinero no se pierda.

Sin embargo, este tipo de estafas no es algo nuevo. De hecho, su nombre se debe al hombre que hace un siglo atrás se convirtió en la cara visible de este tipo de fraude.

¿Quién fue Carlo Ponzi?

Nacido en Lugo, Italia en 1882, Carlo Pietro Giovanni Guglielmo Tebaldo Ponzi había viajado a los Estados Unidos con el objetivo de hacerse rico. Después de una serie de trabajos que apenas le permitían solventar sus gastos diarios, se mudó a Montreal, Canadá, dónde terminó trabajando en un banco que trabajaba principalmente con la comunidad italiana de la ciudad.

Ponzi comenzó como asistente de cajero y llegó a ser gerente de la empresa, pero eventualmente se quedó sin trabajo cuando el dueño del banco escapó del país tras estafar a sus clientes. Al poco tiempo fue arrestado dos veces: la primera, por intentar cobrar un cheque al cual le había falsificado la firma, mientras que la segunda fue por supuestamente ayudar a inmigrantes italianos a cruzar a los Estados Unidos de manera ilegal.

Tras cumplir su condena se instaló en la ciudad de Boston donde al poco tiempo se casó y pasó a ser empleado en un negocio que pertenecía a su suegro. Pero este estilo de vida no le interesaba; después de todo, había cruzado el Atlántico con la intención de volverse rico y no tenía problemas en conseguirlo de cualquier manera.

El esquema de Ponzi

En 1919, Ponzi estableció una oficina para intentar hacer negocios con países de Europa. Para ese entonces que comenzó a presentarse como Charles, en parte para dar confianza a posibles inversores estadounidenses, pero principalmente para evitar que lo pudieran relacionar con su prontuario criminal.

Durante este tiempo ideó una forma de hacer dinero de manera fácil: a través de estampillas. A principios de siglo, los Sellos de Respuesta Internacional (SRI) eran una forma de que las personas pudieran responder una carta de otro país con el remitente original haciéndose cargo del precio de la estampilla en el otro país. En esos tiempos posteriores a la Primera Guerra Mundial, el costo del sello postal variaba mucho entre los países europeos y el continente americano. Ponzi supuso que podía comprar SRI a precios bajos en Europa y cambiarlos por estampillas de mayor valor en los Estados Unidos, las cuales podría vender al costo de venta y hacer una pequeña ganancia.

El italiano comenzó a publicitar su empresa, la cual llamó Securities Exchange Company, prometiendo a las personas que podrían recuperar la mitad de su inversión en apenas 3 meses. Sin embargo, Ponzi aún no había encontrado la manera de hacer dinero de los SRI, así que para no perder el tiempo puso en marcha el mismo esquema que utilizaba su antiguo jefe en el banco de Canadá, conocido coloquialmente como "robarle a Pedro para pagarle a Pablo": el dinero que entraba de otras inversiones serviría para pagar los supuestos intereses de las otras. Este sistema funcionaría siempre y cuando los inversores siguan sumando dinero u otras personas se sumen.

Al tiempo, Ponzi se dió cuenta que la cantidad de SRIs que tenía que comprar para poder pagarle a sus 15.000 inversores era tan grande que tendría llenaría la totalidad del espacio de un barco transatlántico. Se estima que entre enero y junio de 1920, Carlo Ponzi había recibido 2.5 millones de dólares en inversiones, el equivalente a USD $35 millones si lo ajustamos por inflación.

Ponzi supuso que podía comprar SRI a precios bajos en Europa y cambiarlos por estampillas de mayor valor en los Estados Unidos, las cuales podría vender al costo de venta y hacer una pequeña ganancia.

La caída de ponzi

Los inversores del esquema de Ponzi iban desde inmigrantes hasta la élite de la ciudad de Boston. Incluso se estima que el 75% de los oficiales de policía de la ciudad habían invertido buscando aumentar sus ganancias personales. A medida que la imagen pública del italiano crecía, muchas personas intentaron descubrir cuál era el secreto de su exitosa operación.

El editor del diario Boston Globe, el cual había hecho una nota favorable hablando de Carlo Ponzi y su exitoso negocio, comenzó a sospechar y comenzó una investigación que descubriría que la cantidad de SRI en circulación no alcanzaban para cubrir los retornos que estaba pagando. Mientras el diario publicaba una serie de artículos que ponían en duda la legalidad de las inversiones,

La operación de Ponzi terminó de desestabilizarse el 11 de agosto de 1920, cuando el Boston Globe publicó un artículo en el cual contaba sobre su pasado criminal en Canadá. En cuestión de horas, cientos de inversores reclamaron el total de su inversión, haciendo que la cuenta bancaria del italiano quede en sobregiro. Para el final del día, una auditoría establecía que Carlo Ponzi tenía una deuda de 7 millones de dólares.

A medida que su imagen pública crecía, muchas personas intentaron descubrir cuál era el secreto la exitosa operación de Ponzi.

Triste y solitario final de ponzi

Ponzi terminó cumpliendo dos condenas por fraude postal y hurto, lo cual le costaron 5 años en la cárcel. En 1925, mientras esperaba bajo fianza una nueva condena, escapó a Florida y estableció una empresa con la que estafaba a personas prometiéndoles terrenos pero vendiendoles secciones de pantanos. Una vez más fue nuevamente arrestado, aunque no tuvo que cumplir el año de prisión que le correspondía por pagar una mínima fianza.

Luego intentó huir de los Estados Unidos en un barco mercante, pero al revelarle su identidad a otro tripulante, fue arrestado en Nueva Orleans y llevado nuevamente a Massachussets para cumplir una nueva condena. Tras cumplir otros 9 años de prisión, Carlo Ponzi fue deportado a Italia.

Tras haberle concedido el divorcio a su esposa, el estafador consiguió un trabajo en las oficinas brasileñas de Ala Littoria, la aerolínea de bandera italiana bajo el régimen de Benito Mussolini. Tras un infarto que lo dejó postrado, el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la eventual entrada de Brasil en el conflicto bélico, Ponzi quedó varado en el país sudamericano, donde permaneció hasta su muerte el 18 de enero de 1949.

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