

La Argentina posee una vasta cantidad de lugares turísticos con impactantes paisajes y la Patagonia es una región caracterizada por su belleza natural. Sin embargo, existe una playa escondida que muy pocos conocen, pero que se ganó el apodo de el “Caribe de la Patagonia” gracias a el paisaje que rompe con todos los esquemas.

El “Caribe de la Patagonia” está ubicado a 65 kilómetros de Las Grutas, en Río Negro, y se llama Punta Perdices. Se destaca por el azul intenso del mar y la costa blanca, que enamora a los turistas que se acercan a disfrutar de su tranquilidad.
Una de sus cualidades es que el entorno se mantiene virgen y tiene poca intervención humana. Por eso es un lugar ideal para descansar, disfrutar de la tranquilidad y escuchar el sonido del mar. Otra de sus características es que la temperatura del agua puede superar los 25°, a diferencia de otras playas del sur argentino.
¿Qué se puede hacer en Punta Perdices?
En este lugar se puede disfrutar de kayak, stand up paddle, caminatas por la costa y avistaje de fauna marina. El Parador Serena, cerca de Punta Perdices, ofrece estos servicios, el cual cuenta con algunos platos como pescados y mariscos.

¿Cómo llegar a Punta Perdices?
Se puede acceder a Punta Perdices desde Las Grutas, por la Ruta Nacional 3 hasta San Antonio Este. Luego empalmar con la Ruta Provincial 1. Este último tramo es un camino de ripio corto que bordea la costa hasta llegar a la playa.
Cabe destacar que el lugar no cuenta con servicios permanentes, por lo que se recomienda llevar sombrilla o carpa, agua, comida y protector solar. Tampoco tiene alojamiento, por lo que las opciones más convenientes son Las Grutas o San Antonio Este. En temporadas altas como el receso de verano se puede cobrar un acceso por vehículo, el cual incluye sanitario.
En conclusión, Punta Perdices es uno de los lugares ocultos de la Argentina ideales para pasar el día por su naturaleza, tranquilidad y calidez. Esta visita se puede dar en el marco de un viaje en automóvil por toda la Patagonia y la experiencia de un relajado contacto con la naturaleza está garantizado.













