En esta noticia

Un pequeño y extraño marsupial que se creía extinto desde hace miles de años fue redescubierto vivo en los bosques de Nueva Guinea. El descubrimiento de este animal, conocido como Dactylonax kambuayai, había sido identificado únicamente a partir de fósiles de entre 6000 y 7500 años de antigüedad, por lo que los científicos lo consideraban desaparecido.

Sin embargo, nuevos estudios y registros recientes confirmaron que esta especie sigue habitando las selvas tropicales de la península de Vogelkop, en Papúa Occidental. El hallazgo fue documentado en un estudio publicado en la revista científica Records of the Australian Museum.

El animal pertenece al grupo de los “taxones Lázaro”, especies que se creían extinguidas y que reaparecen inesperadamente tras largos periodos sin registros.

Descubrimiento del siglo: un “fantasma” que seguía vivo y nadie lo sabía

Durante décadas, el Dactylonax kambuayai, también llamado possum pigmeo o zarigüeya pigmea de dedo largo, era conocido únicamente por restos fósiles encontrados en cuevas de la región.

La sorpresa llegó cuando investigadores descubrieron dos ejemplares modernos conservados en colecciones científicas, que habían sido catalogados erróneamente como otra especie. Más tarde, nuevas observaciones en campo y fotografías tomadas desde 2023 confirmaron la presencia de individuos vivos.

El animal también fue fotografiado en estado salvaje por grupos de observadores de fauna durante expediciones nocturnas en la selva.

Este marsupial: también tiene un dedo extremadamente largo y especializado que utiliza para extraer larvas e insectos

Este tipo de redescubrimientos no son comunes, pero tampoco único. En el pasado, otros mamíferos considerados extintos también reaparecieron, como el murciélago gigante Aproteles bulmerae o el possum pigmeo de montaña en Australia.

Cómo es el extraño marsupial redescubierto en Nueva Guinea

El Dactylonax kambuayai es el miembro más pequeño de su género y tiene características muy particulares

Mide unos 17 centímetros de cuerpo y pesa alrededor de 216 gramos. Posee rayas oscuras en la espalda y un rostro corto con una franja blanca que va del labio al ojo.

También tiene un dedo extremadamente largo y especializado que utiliza para extraer larvas e insectos de la madera. Los científicos creen que este dedo funciona de forma similar al del aye-aye, un lémur de Madagascar que también usa un dedo alargado para buscar alimento dentro de los troncos.

Zarigüeya pigmea

Otra curiosidad es que el animal se mueve cerca del suelo y salta entre las bases de los árboles, lo que lo hace relativamente fácil de capturar para los cazadores locales.

La gran importancia del hallazgo del Dactylonax kambuayai

El descubrimiento confirma que las selvas de Nueva Guinea aún esconden especies desconocidas o que se creían perdidas.

Los investigadores creen que este marsupial podría ser una población relicta, es decir, el último sobreviviente de un linaje que en el pasado estuvo mucho más extendido.

La distribución parece extremadamente limitada: hasta ahora solo se ha registrado en bosques de baja altitud de la península de Vogelkop.

Un animal raro y potencialmente amenazado

Aunque el redescubrimiento es una buena noticia para la ciencia, también genera preocupación: los científicos advierten que el hábitat del animal está amenazado por la deforestación, la expansión agrícola y las plantaciones de palma aceitera.

Debido a su distribución extremadamente limitada, el possum pigmeo de dedo largo podría convertirse en una especie vulnerable si la destrucción de los bosques continúa.

Por ese motivo, los investigadores destacan que proteger los bosques de Vogelkop será clave para garantizar que esta especie siga viviendo en la Tierra.