De la credencial plástica a la digital y los últimos cambios en la industria de la salud

La tendencia a una mayor aceptación de la tecnología durante la pandemia de COVID también aceleró la digitalización de las obras sociales y "los afiliados se vieron beneficiados por eso", explica Traditum, líder en el mercado con soluciones tecnológicas para la industria de la salud.

La empresa argentina Traditum, con 20 años en el mercado, crea soluciones tecnológicas para la industria de la salud, acompañando a las obras sociales nacionales y prepagas en la digitalización de sus procesos y facilitando las gestiones de sus afiliados, algo que se desplegó exponencialmente con la pandemia de covid.

La tendencia a una mayor y acelerada aceptación de la tecnología -sobre todo cuando se implementaron estrictos protocolos de medidas sanitarias para frenar la propagación del coronavirus-  también aceleró la digitalización de las obras sociales y "los afiliados se vieron beneficiados por eso".

"Si antes de la pandemia un contrato me significaba un año de negociación, hoy lo cierro en un mes. La ecuación es así de simple. Digitalizar. Antes había miedo al cambio de credencial física a la información digitalizada. Con la pandemia se dieron cuenta de que tener digitalizado al afiliado es necesario", indica la CEO de Traditum, Mariana de Dios.

Y explica que la credencial digital "tiene un montón de beneficios; el titular la tiene cargada en su teléfono, cargados a sus adherentes, a la familia y al mismo tiempo, ve el consumo de prácticas que se realizaron". 

En este sentido, alude a la frecuencia del fraude en las prácticas médicas y explica que "ahora que al afiliado le llega la comunicación de ‘fuiste a tal médico', y entonces puede aceptarla o rechazarla. Hay así un doble factor de control, el de la financiadora y el del afiliado".

La CEO recalca que Traditum "articula la red de prestadores más grande del país: más de 52 millones de transacciones al año, conectando a más de 90 mil prestadores. Nuestra plataforma de validación permite identificar en el punto de atención a cada afiliado; permite que cada prestador pueda validar la práctica brindada y a la vez, que la financiadora pueda contar con información de valor en la toma de decisiones y el correcto control del gasto prestacional". 

Con la tecnología de su aplicación permite evitar fraudes de identidad, garantizando la validación en tiempo real y la reducción de trámites para el afiliado. Y a su vez, brinda mayor transparencia para el paciente y el prestador.

Le evita trámites presenciales al afiliado, mejorando la calidad de atención y servicio percibido. También agiliza el proceso de liquidación a los prestadores y permite diseñar políticas de coberturas a las financiadoras. Y así facilita la gestión de procesos, la optimización de costos prestacionales y la interoperabilidad con sistemas pre-existentes.

Entre sus novedades, la compañía lanzó una plataforma de medios de pago, "permitiendo realizar todo tipo de pagos mediante nuestra billetera virtual, con la que pueden pagar bonos prestacionales, consultas médicas, medicamentos en farmacias, entre otras opciones que estarán disponibles".

Para implementarla, hicieron una alianza estratégica con Banco Macro con el objetivo de convertirse en la primera plataforma de pagos del sector salud integrando servicios que le hagan la vida cotidiana más fácil al afiliado.

Sobre los cambios tecnológicos que también fue atravesando la empresa en sus dos décadas, explica que "Traditum empezó con un tipo de tecnología y hoy vamos a otro modelo, mucho más evolucionado".

"Entendimos que había que incorporar medios de pago y que el modelo fuera integral. Empezamos a desarrollar una herramienta de pago y en función de esto hicimos la alianza con Banco Macro para desarrollar un ecosistema propio y en eso estamos trabajando."

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.