

Nunca es tarde para abandonar los buenos hábitos. El caso de Juan López, un español de 82 años, es el ejemplo claro de que una vida saludable se puede traducir en más años de vida y en un gran estado físico. Lo curioso es que nunca fue deportista y su vida fitness comenzó a los 66 años, cuando hizo un cambio abrupto en su vida y eso le permitió obtener logros impresionantes.
La inspiradora historia de Juan López
El caso de Juan López inspiró a miles de personas en España y es un reflejo de que los buenos hábitos tienen grandes efectos en el cuerpo humano.
El hombre dialogó con Antena 3 y explicó su condición: “Yo creo que un poco es genética y otro mucho es entrenamiento. Yo empecé a entrenar a los 66 después de jubilarme. Siempre me gustó el deporte, pero nunca había corrido y me animó mi hija. Me aconsejó que corriera. Al principio me asfixiaba”.
El hombre continuó a paso lento, superó esos primeros dolores y tomó esta actividad como algo natural en su día a día.

En su rutina, juan hace entre 10 y 12 kilómetros de trote. Dos salidas semanales y una el domingo. Esta incorporación remodeló su vida, ya que logró proteger su función cardíaca y preservar su movilidad.
Según un estudio de antropometría que se realizó, el hombre de 82 años conserva un 77% de su masa muscular, el cual sorprendió a los investigadores españoles en una primera instancia. Sin embargo, el observar su rutina de vida se dieron cuenta el por qué.
Un hombre de 82 con la capacidad aeróbica de la de uno de 30 años
El grupo de científicos europeos lo invitó a realizarse un laboratorio para exhaustivas pruebas, las cuales fueron publicadas en Frontier in Physiology, las cuales son inspiradores ya que posee la mayor capacidad aeróbica registrada en un octogenario, el cual lo equipara con un hombre sano de 20 y 30 años.

En 2024, López ganó el campeonato mundial de maratón en su grupo de edad 80 a 84 años en un tiempo de 3:39:10, en el que estableció un récord europeo. Además, ostenta el récord mundial de ultramaratón de 50 kilómetros.
Juan, a lo largo de los años, se dedicó a ser mecánico y nunca fumó. Del mismo modo señaló que su alimentación fue muy buena gracias a su esposa, Mary. “Mi mujer siempre me alimentó con muy buena comida”, indicó. No obstante, en la actualidad ella depende de él por condiciones de salud y el hombre explicó que utiliza esa vitalidad que tiene para asistirla con la ayuda de su hija.
Con su historia, Juan López logró inspirar a muchas personas de su edad que se animaron a retomar la actividad física en pos de una vida saludable.












