

Una importante compañía de la industria láctea atraviesa una situación crítica. Su planta está completamente detenida y el futuro de sus trabajadores es cada vez más incierto.
Se trata de la empresa Sudamericana de Lácteos, radicada en la provincia de Santa Fe, la cual acumula al menos tres meses impagos. Al momento, le deben a los trabajadores el 75% del sueldo de enero y los salarios completos de febrero y marzo.
Una empresa láctea se encuentra en situación crítica
Según trascendió, la compañía, que contempla marcas como Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, acumula al menos tres meses de salarios adeudados, lo que derivó en un fuerte conflicto con sus empleados.
La situación se agravó en las últimas semanas con la paralización total de la producción, ya que la planta dejó de recibir materia prima y no procesa leche.

Actualmente, los trabajadores continúan asistiendo a sus puestos, pero sin tareas concretas ni certezas sobre el futuro. En algunos casos, denuncian haber cobrado solo una parte mínima de sus haberes en lo que va del año.
El panorama económico de Sudamericana Lácteos
El deterioro financiero no es reciente. La empresa arrastra problemas desde 2025, en medio de un proceso de cambio de dueños que no logró estabilizar la operatoria.
Entre las irregularidades detectadas figuran deudas con empleados, productores lecheros y obligaciones previsionales, además de cheques rechazados por falta de fondos. Así, la falta de capital de trabajo terminó por frenar completamente la actividad, dejando a la firma en una situación límite.
El caso tiene un fuerte impacto local. La planta está ubicada en Díaz, una pequeña localidad santafesina de alrededor de 2.000 habitantes, donde la fábrica representa una de las principales fuentes de empleo.
Aunque la empresa cuenta con cerca de 80 trabajadores directos, el efecto económico alcanza a proveedores, transportistas y comercios de la zona, lo que multiplica la preocupación por posibles pérdidas laborales.
¿Qué pasará con el futuro de la fábrica?
Ante este escenario, comienzan a evaluarse alternativas para evitar el cierre definitivo. Una de las opciones sobre la mesa es que la planta pase a manos de los propios empleados bajo un esquema de cooperativa, algo que ya se aplicó en otros casos similares.
También se analiza la posibilidad de que aparezca un inversor que aporte fondos y reactive la producción, aunque por el momento no hay definiciones concretas.
En Santa Fe, por ejemplo, la producción del sector mostró una baja significativa en 2026 y varias empresas enfrentan conflictos similares, lo que alimenta el temor a un efecto dominó.













