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El consumo de mate es un ritual diario para millones de personas, pero uno de los inconvenientes más comunes es el rápido desgaste de la yerba.
Cuando el agua ablanda todo el contenido del recipiente de manera uniforme en las primeras cebadas, el sabor se vuelve insípido y obliga a renovar la yerba al poco tiempo.
Para evitar este desperdicio, la técnica de armado conocida como la “montañita” se presenta como la solución definitiva que adoptan los cebadores experimentados para optimizar el rendimiento de cada cebada.
El secreto físico detrás del armado inclinado
La clave de este método reside en aislar una porción de yerba seca en uno de los laterales del mate para que actúe como reserva.
Al inclinar el recipiente durante la preparación inicial, se genera una pendiente inclinada donde la parte baja recibe el agua tibia de infusión, mientras que la cumbre de la pared opuesta permanece completamente seca.
Este diseño permite que el agua cebada extraiga el sabor únicamente de la yerba ubicada en la base. A medida que esa zona pierde intensidad tras varias rondas, el cebador va alimentando el sector húmedo empujando gradualmente pequeñas porciones de la yerba seca de la pared superior.
De este modo, la infusión renueva su gusto de forma progresiva sin necesidad de cambiar todo el contenido del mate.
Paso a paso para estructurar una cebada duradera
Para lograr que la estructura no se desmorone al primer contacto con el agua, el procedimiento requiere una secuencia precisa al momento de la preparación:
- Inversión y quitado de polvo: Llenar el mate hasta las tres cuartas partes con yerba mate y tapar la boca del recipiente con la palma de la mano. Darlo vuelta y agitarlo enérgicamente durante unos segundos para que los componentes más finos y el polvo suban a la superficie, evitando que luego tapen el filtro de la bombilla.
- Inclinación e hidratación previa: Inclinar el mate a 45 grados para que la yerba se recueste sobre uno de los lados, dejando un hueco despejado en el lateral opuesto. Verter un chorro de agua tibia —a unos 40 °C— en la cavidad vacía para que la base de la yerba se hidrate y tome consistencia, dejando reposar durante dos minutos sin mover el recipiente.
- Colocación de bombilla y cebada: Introducir la bombilla en el espacio húmedo tapando el pico superior con el dedo pulgar para evitar el ingreso de aire, asentando la paleta bien al fondo contra la pared del mate. Una vez fijada la bombilla, comenzar la cebada virtiendo agua caliente —entre 75 °C y 80 °C— únicamente en el hueco de la bomba, manteniendo la parte superior de la pared seca intacta para ir utilizándola a medida que transcurra la cebada.