El Gobierno dio un paso definitivo para concretar una de las obras de infraestructura ferroviaria más esperadas del AMBA. A través de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), se oficializó la tercera y última licitación para renovar de manera integral la vía cuádruple del Ferrocarril Roca.
Esta etapa final abarca el tramo estratégico que conecta la salida de Plaza Constitución con Gerli, un corredor que soporta el mayor volumen de tráfico de toda la red y cuya traza original no recibía una actualización de esta magnitud desde la electrificación en la década de 1980.
Los pliegos técnicos estipulan una modernización profunda de la superestructura entre el puente de la calle Brandsen y el empalme Kilo 4. Los trabajos incluyen el recambio del tendido por rieles largos soldados sobre durmientes de hormigón y la instalación de 21 nuevos aparatos de vía.
El proyecto contempla además el reemplazo de seis puentes metálicos por estructuras sólidas y una intervención de urgencia sobre el centenario viaducto Barracas, donde se ejecutarán refuerzos en los arcos portantes y reparaciones para garantizar la capacidad de carga.
Dentro de este paquete licitatorio se destrabó finalmente la demorada reforma de la estación Hipólito Yrigoyen. La parada permanece clausurada desde fines de 2023 tras un proceso fallido que terminó con la baja de los contratos a mediados de este año.
La nueva hoja de ruta prevé la extensión de los andenes a 210 metros para permitir la operatoria de formaciones de ocho coches, la reconstrucción del inhabilitado andén 1 y un plan integral de accesibilidad que abarca desde la instalación de ascensores hasta la restauración patrimonial del edificio.
Esta compulsa cierra el esquema de contrataciones que ADIF había iniciado días atrás para los tramos subsiguientes. Las dos licitaciones previas cubren la traza de 11,2 kilómetros entre Kilo 4 y Temperley, además de la compleja renovación del cuadro de vías de esta última estación cabecera.
Ese bloque de obras anexas exigirá el reemplazo de casi un centenar de cambios de vía y la remodelación profunda de los accesos mediante demoliciones y nuevas estructuras en paradas clave como Lanús, Banfield y Lomas de Zamora.
La logística de ejecución representará un desafío mayúsculo para mantener a flote el servicio de pasajeros. Los documentos oficiales advierten sobre la complejidad técnica de la obra, por lo que el grueso de las intervenciones pesadas se programará de forma exclusiva en horarios nocturnos, fines de semana y feriados.
Durante esas ventanas de trabajo se aplicarán suspensiones temporales en los distintos ramales afectados para permitir el avance continuo de las cuadrillas.