

En esta noticia
Las latas de comida ofrecen una solución rápida y saludable para disfrutar de verduras o pescado en nuestras comidas. La preparación de ensaladas con ingredientes como arvejas, lentejas y choclo es una práctica común durante todo el año.
Sin embargo, ¿qué dicen los expertos sobre guardar las sobras en la heladera dentro del mismo envase metálico?

El momento crítico: al abrir la lata
Estos envases metálicos, principalmente hechos de aluminio y acero laminado, están diseñados para mantener los productos frescos al sellarlos al vacío y están sellados a un proceso térmico que elimina microorganismos y enzimas.
Según Carl Batt, un microbiólogo de alimentos de la Universidad de Cornell, comenta que mientras las latas sin abrir pueden almacenarse en la despensa durante meses, protegidas del calor y la luz solar, guardar las sobras en la heladera puede plantear riesgos.
Una vez que la lata se abre, se pierden estas medidas de conservación y por ende su capacidad esterilizadora. Pueden surgir problemas como el crecimiento de bacterias y hongos, así como la presencia de Clostridium botulinum y sus toxinas, que pueden causar botulismo.
¿Cuáles son los problemas comunes al dejar latas abiertas en la heladera?

- Lixiviación de metal en los alimentos: las latas, mayormente de aluminio, pueden transferir pequeñas cantidades de metal a los alimentos con el tiempo, especialmente cuando se abre la lata y entra oxígeno. Alimentos ácidos como la salsa de tomate pueden reaccionar con el borde metálico de la lata, dando un sabor metálico al contenido.
- Reacciones químicas: la combinación de acidez y oxígeno puede formar un recubrimiento gris-negro en el borde de la lata, que puede desprenderse en los alimentos. Aunque puede ser desagradable a la vista, generalmente no representa un peligro ya que es un proceso de oxidación.
- Secado y absorción de sabores: al dejar alimentos enlatados abiertos en la heladera, estos pueden secarse y absorber otros sabores debido a la exposición al aire. Esto no implica un riesgo sanitario, pero puede afectar la calidad del alimento.
- Contaminación cruzada: los jugos de los alimentos, como enlatados de escabeche, pueden derramarse en la heladera, contaminando otros alimentos con microorganismos.
¿Cómo solucionar este problema? Algunas recomendaciones de expertos

- Transferir a recipientes limpios: después de abrir la lata, viertí el contenido en un recipiente limpio de plástico o vidrio, asegurándote de taparlo bien antes de guardarlo en la heladera. Esto ayuda a prevenir cambios en el sabor y posibles contaminaciones por hongos u oxidaciones en la lata.
- Almacenamiento en la heladera: los alimentos enlatados abiertos pueden guardarse en otro recipiente durante tres o cuatro días. Es importante conservarlos con su caldo o líquido original, trasladándolos al nuevo envase para mantener su frescura.
- Higiene durante la manipulación: antes de abrir la lata, limpia la parte superior del recipiente y asegúrate de utilizar un abrelatas limpio. Además, lávate las manos con agua tibia y jabón antes de manipular el contenido de la lata, y asegúrate de que las superficies y utensilios estén limpios.
- Almacenamiento adecuado: guarde los alimentos enlatados sin abrir en la alacena a temperatura ambiente. Si al abrir la lata percibes un olor o color inusual, o si notas oxidación en el interior del recipiente, es mejor desechar el contenido.
- Etiquetado y fecha de almacenamiento: si es posible, etiqueta el recipiente con la fecha en que se almacenó para tener un seguimiento del tiempo de conservación












