Los códigos QR falsos son una de las estafas digitales que más crecieron en Argentina en los últimos meses. Se los encuentra pegados sobre los originales en restaurantes, comercios, paradas de colectivo y hasta en carteles de la vía pública.
El problema es que, a simple vista, un QR legítimo y uno fraudulento son prácticamente idénticos.
Cómo identificar un código QR falso antes de escanearlo
El primer paso es observar el soporte físico. Si el QR está pegado sobre otro código, arrugado o mal alineado, eso es una señal de alerta inmediata.
Estos son los cinco indicios más comunes de que un QR es fraudulento:
- Está superpuesto o pegado encima de otro código: es la técnica más frecuente en locales gastronómicos y estacionamientos.
- El sticker tiene bordes irregulares o está mal cortado: los QR legítimos suelen estar impresos directamente en el soporte.
- La URL que muestra la vista previa no coincide con el sitio esperado: antes de abrir cualquier enlace, leé la dirección completa.
- Lleva a una página que pide datos bancarios o personales de inmediato: ningún comercio legítimo solicita esa información por un QR.
- Aparece en lugares sin contexto claro: un QR pegado en una pared sin explicación ni logo oficial es una señal de riesgo.
Qué hacer si ya escaneaste un QR sospechoso
Si abriste el enlace pero no ingresaste datos, cerrá la pestaña de inmediato y no descargues nada.
Si ya completaste un formulario o ingresaste información bancaria, los pasos urgentes son:
- Contactar al banco para bloquear la tarjeta o cuenta afectada.
- Cambiar las contraseñas de las aplicaciones de homebanking.
- Denunciar el hecho en la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) a través de ufeci.mpf.gob.ar.
- Reportar la estafa ante la Secretaría de Comercio si ocurrió en un local comercial.
El Ministerio de Justicia y organismos de defensa del consumidor recomiendan siempre verificar la URL completa antes de ingresar cualquier dato, incluso cuando el QR parece confiable.
En este contexto, la regla más simple sigue siendo la más efectiva: si algo en el QR o en la página de destino te genera dudas, no lo escaneés.