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Astor Piazzolla y su música inmortal

"Jovial, humilde, inspirador...", así define Nebbia al genial compositor y bandoneonista elegido como el músico más destacado de la historia. Anécdotas que ayudan a descubrir al hombre detrás del personaje.

Astor Piazzolla y su música inmortal

Conozco la Música de Astor Piazzolla, desde mis 12 años en Rosario, cuando oía el programa semanal de radio Lo Que Vendrá. Desconocía la polémica que se avecinaba, sobre si su Arte es Tango o no. Horas perdidas en discusiones atrasadas sobre el sentido de la Creación. Astor para colmo era muy firme y valiente con sus ideas. Más de una vez se violentó hasta llegar a los puños. No es para menos, ¿verdad?

Ahora que su Música es reconocida internacionalmente, y que seguramente está dentro de lo que más nos representa a los argentinos por el mundo, cualquier anécdota al respecto parece exagerada. Un mediodía del 74 andando por las callecitas céntricas de SADAIC, lo veo venir a Astor. Lo miro, sabiendo que por mi timidez jamás me atreveré a acercarme y decirle cuánto admiro su Música. No hace falta, él me reconoce y me saluda. Entonces ahora sí, le digo: "Vos no me conocés, me encanta lo que hacés, tengo casi todo lo que has grabado". Para mi sorpresa, Astor me contesta, "claro que sé quien sos, grabaste un disco que se llama ‘Melopea’ con muy lindas canciones". Emocionante y breve encuentro con la promesa incierta de que me invitará a un ensayo de su nuevo grupo.

Al día siguiente 8 de la mañana suena el teléfono en casa. "Habla Astor... ¿no querés venirte hasta el ensayo que hacemos ahora a las 11 hs en el Tabaris?" Asistí como estatua al mencionado ensayo, y al terminar me convidó hasta el hotel donde paraba, para que siguiéramos hablando de Música. Esto era el Hotel Wilton Palace de Callao y Santa Fe, donde de adolescente había vivido con Los Gatos. Un largo rato conversando sobre la situación de la Música Popular en el país.

No descubríamos nada. Siempre hacer la Música que te gusta ha sido complicado en nuestra tierra. Nunca se me ocurrió estudiar bandoneón. Tampoco la trompeta con todo lo que admiro al genial Miles Davis. Pero es que esta clase de tipos pertenecen a esa raza, que su actitud frente a la vida es la que te alimenta, te da ejemplo. No necesitás copiar su Música. Tan solo continuar la huella que dejan intacta en el camino. Contra viento y marea, hacen exclusivamente lo que sienten. Luego de tanto persistir y luchar, logran una escuela en sí misma.

Lateralmente de toda la bella música & arreglos que Piazzolla nos ha dejado, están sus grabaciones. Es muy importante escuchar su Música interpretada por él mismo.
Es la clase de intérprete que, casi siempre, sus temas suenan mejor tocados por él mismo. Algo que pasa también con el gran Charlie Parker. Y por cierto que el ambiente está lleno de excelentes bandoneonistas y, ya que cito a Parker, también de saxofonistas. Pero cada quien toca como cada quien. La personalidad de Astor Piazzolla es su Música y su ejecución.

Como sucede con todo artista popular, hay historias sobre Piazzolla que lo muestran muy generoso y otras que hablan de su mal carácter. No sé qué le habrá sucedido al que lo haya frecuentado. Personalmente, quedé magnetizado de encontrarme con un tipo jovial, humilde, inspirador del sentimiento de la Música. Charlatán incansable de que hay que seguir adelante con el buen Arte. Por suerte su Música es valorada en todo el Planeta. Eso me pone muy feliz y a él seguramente lo tiene en Paz.

Durante 1993, mi amigo Julio Alvarez Vieyra, amador del buen arte, nos obsequió una cinta inédita de Astor y su extraordinario Quinteto de los 60. Aquella gloriosa formación que contaba a Jaime Gosis en piano, Antonio Agri violín, Oscar López Ruiz guitarra eléctrica y Quicho Diaz en contrabajo. Alvarez Vieyra conservaba esta joya (y muchas más) rescatadas de su paso por la Radio Municipal liderando su dirección artística. Lo que sucedía era una cosa increíble que nunca más ha vuelto a pasar. A cualquier hora del mediodía o la tardecita, una ceremoniosa locutora anunciaba: "A continuación escucharemos al Quinteto del señor Astor Piazzolla interpretando...", y así durante media hora en vivo, en "carne y hueso", los músicos tocaban. Era un trabajo que existía en ese tiempo. Te quedaba una extraña sensación al terminar cada tema. Todo sucedía en uno de los silenciosos y vacíos estudios de la radio.

En el Auditorium de la Radio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, durante los 60. Terminabas de escuchar al Quinteto de Astor, y al finalizar el tema no se oía ni un aplauso. Sólo la voz del locutor/a anunciando el título del tema que habías escuchado.

La Orquesta de Troilo, Atahualpa Yupanqui , Enrique 'Mono' Villegas , Waldo De Los Rios y pila de sensacionales artistas de nuestra Música Popular, tenían su programita semanal de media hora. Demás está decir que con las cintas de Julio compaginamos un hermoso disco que titulé "Introducción al Angel" y publicamos por Melopea, obteniendo el Premio Ace 1993 como Mejor Álbum de Música Ciudadana. La edición me fue posible contractualmente gracias a la anuencia del propio hijo de Astor, Daniel.

Incluyendo un acuerdo del pago de derechos sobre las ventas posibles. Todo este sueño donde nos sentíamos los "rescatadores" de una joya imposible de encontrar, una actuación inédita del divino Quinteto, terminó siendo mal interpretado por la señora Laura Escalada , su viuda y heredera. Pasé unos momentos bravos, recibiendo acusaciones como si fuera un "ladrón". Luego todo se calmó. Se comprendió. Lo más importante de todo, es la Música. La Música de Astor nada menos.

El disco se mantiene vivo inmortalmente por donde se lo encuentre.