

"Hay equipo", podrían haber dicho apelando a metáforas futboleras los ruralistas el jueves 3 de diciembre del año pasado, cuando juraron once diputados para asumir sus bancas desde las que apoyarían sus reclamos. "En la cancha se ven los pingos", podría ser la respuesta campera desde el Gobierno, que no vio con buenos ojos esta agrupación de adversarios y apostaba a que no lograrían sus objetivos.
Los agrodiputados que ganaron sus bancas en junio del año pasado vienen de distintas provincias y son impulsados por diferentes agrupaciones del campo. Hay siete radicales, una diputada por la lista del cordobés Juan Schiaretti, una diputada de la Coalición Cívica y uno aportado por la lista de Luis Juez.
Cumplieron siete meses en la Cámara Baja y, en conjunto, presentaron 129 proyectos, que no lograron ser aprobados. El trabajo de creación de consensos, tanto en el Congreso como entre las entidades del campo que los apoyan, ha entregado más espinas que rosas a los agrodiputados.
En mayo pasado, por ejemplo, presentaron un proyecto para segmentar y bajar las retenciones a la soja para productores de hasta 600 toneladas, que beneficiaría a los productores más chicos. "El 80% de la soja la sacan los pooles grandes, que deberán seguir pagando hasta un 33 por ciento de retenciones", explicó el diputado pampeano Ulises Forte (UCR). Pero no hubo avances.
La agenda de los agrodiputados se había fijado por consenso y tuvo su primer logro al conseguir la presidencia y la mayoría en la Comisión de Agricultura. La siguiente prioridad fue la eliminación de las retenciones y la redefinición del papel de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), que administra las exportaciones, para la cual los diputados reclaman una profunda reestructuración o, directamente, su eliminación. Estos temas, que se ubicaron en diciembre al tope de la lista de "deberes" de los agrodiputados, siguen en discusión sin lograr consenso para aprobar una ley.
Los tiempos parlamentarios, los mecanismos de dilación y las trabas que se presentan en la labor legislativa resultaron un gran escollo para la mayoría de los diputados, que no tenía experiencia legislativa. A este aprendizaje se sumaron las presiones de sus representados, que exigen defender a ultranza los intereses de cada sector y muchas veces traban el avance de negociaciones.
En una de las peleas que dan en estas semanas, los agrodiputados que quieren modificar el futuro de la Oncca no logran acuerdo entre ellos. Desistiendo de lograr un único proyecto -opción que no fue posible alcanzar-, algunos propusieron que el organismo tuviera un fuerte papel controlador del comercio (lo proponía el pampeano Ulises Forte, con el apoyo de la Federación Agraria), mientras que Christian Gribaudo, del PRO de Buenos Aires, quiere lograr el desmantelamiento del organismo. Y a su vez, el formoseño Ricardo Buryaile -de Acuerdo Cívico-, espera recortar los poderes de la Oncca, pero que siga existiendo.
"Los resultados no dependen sólo de nosotros", admitió Buryaile esta semana, reconociendo que hacen falta consensos fuera de la propia tropa, ya de por sí dividida en la formulación de la receta a aplicar.
Dos expertos consultados por WE admiten que los consensos no serán fáciles y que la discusión es necesaria, aunque tienen matices sobre los beneficios de contar con diputados defendiendo intereses sectoriales.
"Soy razonablemente optimista", dice Lucio Reca, ex secretario de Agricultura de Raúl Alfonsín. "Es muy sano y ventajoso lo que está ocurriendo en el Congreso, porque se da un debate para las distintas alternativas para los problemas de la política agropecuaria, un tema que está postergado. Y esto es muy diferente a lo que había ocurrido durante años en nuestra historia, donde las discusiones entre el Gobierno y las principales entidades del campo no condujeron a nada".
Reca sostiene que es una experiencia nueva a la que hay que darle tiempo mientras se recogen opiniones diferentes y se abre el debate. Marca como ejemplo lo sucedido con las retenciones a la soja: "De pedir retenciones cero para todo el mundo, que era una posición generalizada, se ha cambiado a una opción más flexible. Y es bueno porque esa posición era de un maniqueísmo que no funciona"
El analista político Esteban López del Pino, por su parte, critica la especificidad del trabajo de los diputados: "No estoy seguro de que sea positivo que haya un sector que tenga sus intereses representados, y es muy probable que defrauden las expectativas, porque no es función de la democracia tener diputados para cada tema ciudadano. Creo que falta una relación más transparente y profesional entre la sociedad y sus representantes, los diputados, senadores y el Ejecutivo".
"Cuando se dice 'el campo' se están nombrando muchas realidades distintas y eso se ha visto en los conflictos, cada uno tiene su visión de su sector y hay dudas sobre cuánto podrán avanzar, es probable que haya decepción entre sus representados", finaliza.
Cuando fue secretario de Agricultura, Reca tuvo frecuentes roces con la Sociedad Rural y fue silbado en la Rural, dos años antes de que la silbatina se dirigiese al entonces presidente Alfonsín. Con esa experiencia, le da la bienvenida al debate, y hasta se permite una sugerencia para la Presidenta: "Yo le diría que vaya a la inauguración de la Rural, hay que ir y decir las cosas .
La próxima batalla
A principios de este mes, los agrodiputados se unieron a otros referentes de bloques opositores para intentar que el Congreso fije la alícuota de las retenciones y un nuevo esquema que las elimine para el trigo, el girasol y el maíz. Además proponen que se rebajen las alícuotas para la soja.
El debate en Diputados tendrá eco en la Cámara Alta, ya que los senadores también deberán tratar el inminente vencimiento de las facultades delegadas el Ejecutivo (superpoderes), que expiran el 24 de agosto. Queda en manos de la Comisión Bicameral el estudio de las atribuciones que aún están en manos del Ejecutivo y, tras el estudio, se espera que avance el debate político.
En las próximas semanas, los agrodiputados intentarán unir fuerzas para redactar el dictamen que obligue a tratar el tema en el recinto, a más tardar, en la primera semana de agosto. En un momento de definiciones que contemplan la inminencia del año electoral, la votación promete polémicas y nadie se anima a apostar por un triunfo del oficialismo ni de la oposición. z we
Perfil de los agrodiputados (por orden alfabético)
Gumersindo Alonso - Juecista, Córdoba
Fue presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto y secretario de Agricultura durante el gobierno de Carlos Menem.
Lucio Aspiazú - UCR, Corrientes
Ex presidente de la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá y afiliado a CRA, trabaja con la asociación de grandes empresarios del agro, AACREA.
Atilio Benedetti - UCR, Entre Ríos
Fue intendente de Larroque, es empresario del agro y ex presidente del Consejo Empresario de Entre Ríos.
Ricardo Buryaile - Acuerdo Cívico, Formosa
Ex vicepresidente de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) de Mario Llambías. Preside la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados.
Juan Casañas - Tucumán
Productor de soja y militante de las FAA. Se integró a las comisiones de Agricultura, Presupuesto y Economías Regionales y Discapacidad.
Jorge Chemes - Entre Ríos
Productor agropecuario dedicado a la lechería. Ruralista a través de la Sociedad Rural de Nogoyá y de FARER.
Ulises Forte - Frente Pampeano y Cívico (UCR), La Pampa
Militante radical, consiguió su banca en una provincia donde históricamente vence el peronismo. Fue uno de los vicepresidentes de Eduardo Buzzi en la FAA en 2008, durante la confrontación con el Gobierno.
Estela Garnero, Unión por Córdoba (del gobernador Juan Schiaretti), Córdoba
Trae el apoyo de la Federación Agraria de Río Cuarto y propone ocuparse de políticas sociales más abarcativas que el campo. El titular de la FAA Córdoba, Agustín Pizzichini, rechazó el año pasado la oferta del gobernador de sumarse a la lista.
Alfredo H. Olmedo - Salta somos todos (independiente), Salta
Conocido productor agropecuario, comparte su primer nombre con su padre (quien siembra 110.000 hectáreas de soja en el país). Lejos de los grandes temas del campo, propuso la reinstauración del servicio militar obligatorio y comunitario.
Pablo Orsolini - Acuerdo Cívico, Chaco
Fue vicepresidente segundo de Federaciones Agrarias Argentinas, además de acompañar otras iniciativas, presentó varios proyectos ganaderos.
Hilma Re - Coalición Cívica, Entre Ríos
Activa participante de la Sociedad Rural de Diamante, su lista venció al PJ.










