

Una se encuentra entre las instituciones culturales más prestigiosas del mundo; la otra es muy criticada porque se la considerada un disparate excesivamente caro que nunca cubrirá sus costos.
Pero ambos, el Museo Británico y el O2 (Millennium Dome) tienen algo en común: celebran un récord de visitantes, lo que marca un gran interés por las atracciones culturales de Londres.
Más de 850.000 personas visitaron la exposición El Primer Emperador: Ejército de Terracota de China, que tuvo lugar en el Museo Británico durante seis meses. La cifra duplica la cantidad esperada y convierte a la muestra en la más concurrida en 35 años.
La exhibición ayudó a elevar a 6 millones la cantidad de personas que visitaron el museo durante el período 2007-2008, comparado con los 4,8 millones del año anterior, y se convirtió en la mayor atracción del Reino Unido.
Entre los famosos que han recorrido la muestra se encuentran Gordon Brown, Giorgio Armani, Jude Law, Jacques Chirac y Shakira. La tienda de recuerdos ubicada dentro del museo vendió más de 300.000 réplicas de guerreros en pequeña escala. En el año nuevo chino el museo registró una cantidad récord de 35.000 visitantes en sólo un día.
Mientras tanto, del otro lado de la ciudad, el O2 in Docklands festejó la venta de la entrada número un millón para su muestra de Tutankamón y la Era de Oro de los Faraones.
El establecimiento, que tuvo un comienzo poco auspicioso en 2000, espera que la exposición supere el récord de concurrencia que obtuvo el Museo Británico en 1972 con la muestra Tutankamón, que atrajo más de 1,7 millones en nueve meses.
Desde que se pusieron en venta las entradas para la muestra de O2, se vendieron a un ritmo de tres por minuto.
James Bidwell, CEO de Visit London, señaló que las atracciones culturales de Londres son cada vez más importantes para atraer turismo a la capital. “Estos son los tipos de muestras que no se pueden encontrar en todos lados, son un gran éxito , dijo.










