El riesgo país de Grecia alcanzó ayer un nuevo máximo después de que el gobierno dijera que los bancos del país habían pedido miles de millones de euros en ayuda y que los países de la zona euro analizaran las condiciones de posibles créditos de rescate.

Los inversores derrumbaron el precio de las acciones bancarias y elevaron la prima demandada para comprar deuda griega en vez de deuda alemana, iniciando un círculo vicioso de turbulencia económica y de escepticismo de mercado sobre la capacidad de Atenas de reducir su inmenso déficit público.

El primer ministro George Papandreou saludó una red de seguridad de la zona euro y del Fondo Monetario Internacional acordada el mes pasado para ayudar al país a evitar la quiebra y dijo que el acuerdo hacia que la crisis fuera manejable.

Pero la solicitud de los bancos por más ayuda puso de manifiesto los problemas que enfrenta toda la economía griega, que se espera se contraiga en al menos 2% este año, en parte por las medidas de austeridad impuestas para lidiar con un alto déficit.

Golpeados por una serie de bajas de calificaciones crediticias, los bancos pidieron los cerca de 17.000 millones de euros (u$s 22.720 millones), principalmente en garantías estatales, que quedan del esquema de respaldo de 28.000 millones de euros lanzado para ayudar a los prestamistas griegos a lidiar con la crisis del crédito mundial.

Las acciones de los bancos griegos bajaron un 3,6% después de que los diferenciales de rendimiento tocaron un nuevo máximo histórico en euros, implicando costos de financiamiento más altos para los prestamistas griegos.

En Wall Street el euro cayó contra el dólar y tocó mínimos de más de una semana después de que los temores sobre la crisis financiera de Grecia llevaran el diferencial de rendimiento de los bonos de Atenas y Alemania a su nivel más amplio desde la creación del euro en 1999.

A los datos sobre Grecia se sumó que el crecimiento de la zona euro se estancó en el cuarto trimestre del 2009, según un dato revisado (ver aparte), lo que también tuvo consecuencias negativas en la moneda europea.

Los temores sobre los problemas financieros de Grecia y otros países de la periferia de la zona euro han llevado a la moneda europea a perder cerca de un 9% ciento desde su máximo de enero de u$s 1,4582.

Misión del Fondo

Mientras se disparaba el riesgo país de Grecia, una misión de apoyo tecnico del Fondo Monetario Internacional llegó ayer a Atenas para tratar la nueva ley impositiva y las reformas en la estructura de la autoridad fiscal.

El grupo de expertos del FMI mantuvo con el ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantínu, una reunión de dos horas centrada en la nueva estructura para recaudar impuestos.

También trataron “asuntos relacionados con los gastos estatales, que serán regulados con una nueva ley , declaró a la prensa Papaconstantínu al término de la reunión.